El presidente de Estados Unidos, George W. Bush, urgió a la Cámara de Representantes a aprobar una norma legal que amplía las facultades del gobierno para investigar las comunicaciones de los sospechosos de terrorismo.
Bush urgió a la Cámara a aprobar una ley que el viernes ya sancionada por el Senado y que permitiría a los servicios de inteligencia interceptar comunicaciones al exterior sin la autorización previa de un juez.
"La noche pasada, el Senado de Estados Unidos aprobó la ley que la da a nuestros profesionales de los servicios de inteligencia las herramientas legales y la autoridad que necesitan para garantizar la seguridad (del país)", dijo Bush en un comunicado.
"Aprecio el duro trabajo que hicieron para encontrar un fundamento común para aprobar esta ley decisiva", agregó.
"Proteger a Estados Unidos es nuestra más solemne obligación y urjo a la Cámara a que apruebe esta ley sin demoras".
A pesar de que los dirigentes demócratas se opusieron a los términos en que la Casa Blanca planteó la ley, el Senado aprobó el viernes la legislación propuesta por los republicanos a pedido de Bush.
La controversia se centra en un programa diseñado para intervenir conversaciones telefónicas y mensajes electrónicos emitidos en el extranjero pero que pasan por Estados Unidos.
Los senadores autorizaron a los funcionarios de inteligencia a escuchar ese tipo de conversaciones sin aprobación previa de un tribunal especial, pero ese permiso expira dentro de seis meses y debe ser renovado por el Congreso.