Inicio - eluniverso.com Noticias del Ecuador y del mundo
DOMINGO | 5 de agosto del 2007 | Guayaquil, Ecuador
 Ediciones Anteriores
  
eluniverso.com Suplementos Especiales Servicios Clasificados
Publicidad
Portada
Política
Economía
Sucesos
Migración
El País
Internacionales
Deportes
El Gran Guayaquil
Vida
En escena
Religiosa y Obituarios
Opiniones
Editorial
Columnistas
Vladdomanía
Cartas al Director
Temas
Fotogalerías
Agropecuario
Cuéntamelo todo
Un día como hoy
El Alquimista
The New York Times
Eloisa dice
Suplementos
Servicios
eluniverso.comNew York Times

El fin del romance con un producto perfecto

Imprimir esta noticia Enviar noticia por e-mail

Agosto 05, 2007

Por ALLEN SALKIN

Una de las mejores relaciones que Deborah Snoonian tuvo en su vida terminó el 8 de diciembre de 2001. Ella celebraba su cumpleaños, aunque eso no le importó al que rompió su corazón.

El objeto de su amor se quedó callado, sin emitir un solo pío mientras Snoonian se alejaba.

“Casi lloré al día siguiente, cuando me di cuenta de que lo había perdido”, comentó Snoonian, editora de una revista. “Sabía que nunca encontraría otro igual”.

Su amor perdido era un teléfono celular Touchpoint de dos bandas, modelo 1999, con altavox plegable y capacidad para faxes, que olvidó dentro de un taxi. El modelo había sido descontinuado.

“Me encantaba todo de él”, comentó Snoonian, cuyo novio ya se ha cansado de escucharla hablar maravillas de sus beneficios. “Tenía la mejor mezcla de tonos, todo desde ‘The Entertainer’ hasta ‘La Cabalgata de las Valkirias’. Era del tamaño perfecto para mi cartera y tenía una función llamada ‘marcado de cuatro dígitos’, que me gustaba mucho”.

A juzgar por el marketing publicitario y la iPhonemanía, la mayoría de la gente vive en eterna espera ansiosa del próximo súper producto: un televisor con pantalla de plasma más grande, un Black- Berry más delgado, una zapatilla para correr que absorba más impacto.

Pero la verdad es que muchos consumidores lamentan el incesante torrente de innovaciones que impulsa a los fabricantes a alterar productos que los consumidores consideran perfectos.

Su lamento no es simple nostalgia. Los conductores que extrañan los autos subcompactos japoneses de años anteriores y los corredores que anhelan tener las zapatillas para correr descontinuadas New Balance 855 con barra antivuelco que protegía la postura, son víctimas de la “invasión de extras”, afirmó John Linkov, director editorial de la publicación Consumer Reports.

Este fenómeno, generado por las fuerzas del mercado, la publicidad en los medios y los vendedores nerviosos, crea un ciclo en el que los productos son mejorados constantemente, aunque no lo necesiten.

La introducción de extras, comentó Linkov, transformó un BMW típico de los años 80 de un auto ágil y relativamente pequeño al pesado auto de lujo de hoy en día. “Era una compañía que hablaba de ‘nada de portavasos’”, dijo. “Se supone que uno debe ir manejando, no bebiendo en el auto. Ahora todo es hidráulico, más grande, más pesado en todos los sentidos. Son vehículos de lujo llenos de cuero y madera”.

Muchos corredores han tenido la experiencia de acudir a una tienda de artículos deportivos con el propósito de reemplazar sus zapatillas gastadas, sólo para descubrir que sus modelos favoritos han sido “mejorados” hasta quedar irreconocibles.

David Willey, editor de la revista Runner’s World, comentó que su publicación contribuye a la invasión de extras porque sólo hace reseñas de modelos de zapatillas nuevas o mejoradas.

“Existe la necesidad de no dejar de evolucionar y de hacer que los consumidores sientan que las cosas mejoran y que la aguja avanza, aunque no sea así”, dijo.

Lo más nuevo no siempre es lo mejor. Para Andre Ribuoli, director de Pamplemousse Press, estudio de impresión de bellas artes en el barrio de Chelsea, en Nueva York, nunca hubo una impresora de inyección de tinta mejor que la Iris 3047. Capaz de hacer imágenes perfectas a todo color sobre lija, tela o cualquier cosa que se pudiera doblar, la máquina, del tamaño de un bote salvavidas, fue fabricada, a principios de los 90, por una compañía israelí que ahora ya no existe.

“Si tengo que ser el último hombre en el mundo que usa una 3047”, dijo, “lo seré”.

Algunos consumidores se defienden de manera menos silenciosa.

Cuando Lancôme descontinuó un humectante llamado Nutrix, en 2004, para abrirle paso a una nueva versión, Nutrix Royal, la compañía recibió más de mil llamadas telefónicas, mensajes de correo electrónico y cartas de devotas desconcertadas.

Lancôme cedió ante la presión, en enero, y trajo de regreso al original de 71 años.

No siempre se traduce en un mal negocio que una compañía se apegue a un producto exitoso, incluso mientras cambian las modas.

Desde 1993, Casio ha vendido el mismo confiable reloj digital, modelo F30-9, por 7,95 dólares, con las mismas funciones: la hora y la fecha en un cuerpo negro con una correa negra, nada más.

Y desde 1983, la compañía ha vendido 45 millones de sus relojes digitales serie G-Shock, que celebrará su aniversario 25 en 2008.


 Agenda
Guayaquil
Curso

Fórmulas Inteligentes abre las inscripciones para el primer módulo del curso para elaborar productos de limpieza como blanqueadores, cera, desinfectantes, jabones y detergentes. Dirigido a personas que deseen iniciar un negocio. Informes en el teléfono (08) 480-1537. Se incluyen los implementos.

COSTO: 35 DÓLARES.

Más Actividades 
Secciones : Política | Economía | Sucesos | El País | Internacionales | Deportes | El Gran Guayaquil | En escena | Vida
eluniverso.com | Suplementos | Especiales | Servicios


eluniverso.com Noticias del Ecuador y del mundo
Diario El Universo - Av. Domingo Comín y Calle 11 - Guayaquil, Ecuador
Telf.: 593 4 2490000 Fax: 593 4 2492925 P.O. Box: 09 01 0531

Este diario es miembro de AEDEP, SIP, WAN

© Derechos Reservados Compañía Anónima EL UNIVERSO. Todos los Derechos Reservados