Cesaron lluvias.
En el barrio Gran Colombia, del cantón Yantzaza (Zamora Chinchipe), la tierra aún permanece húmeda. Con la apariencia de una gran playa en medio de la selva, este sector de más de 1.000 habitantes se recupera de la inundación del pasado domingo.
Aunque la corriente regresó a su cauce normal, los estragos en la población se mantienen. Casas destrozadas, animales ahogados, sembríos arrasados y familias sin alimentos.
Ese es el caso de Maribel del Cisne Marín, de 37 años. Viuda con nueve hijos, la mayoría menores de edad, se siente impotente ante la furia de la naturaleza y la pobreza en que cayó desde que su marido falleció víctima de una cirrosis.
Lavandera de oficio, Marín no tiene trabajo hace varios meses, lo que le obligó a retirar a los niños de la escuela y el colegio. “Me pedían 25 dólares por cada matrícula, algo que no puedo pagar si no tengo ni cómo comer”.
El domingo de la catástrofe salió a la cabecera cantonal en busca de un trabajo. Al regresar, sin nada en sus bolsillos, se encontró con el agua y lodo cubriendo casi por completo su vivienda. “Lo primero que pensé fue en mis hijos, pero gracias a Dios estaban bien, pero mis cosas y animalitos desaparecieron en la corriente”.
Una cuadra más adelante, Etelvina Román junto a sus cuatro hijas trata de secar las páginas de la Biblia que no se llevó la fuerza del río.
A ella la emergencia la agarró en la cocina. “Cuando me di cuenta la corriente venía por la parte de atrás, a llevarse todo. Con suerte pude subir mis cositas encima de los modulares para que no se dañen”.
En cambio su vecina, Ximena Gaona, divorciada y madre de seis pequeños, vio cómo el agua se llevó su cilindro de gas, pollos, cuyes y dejó inservible su cocineta.
Gaona dijo que la inundación se pudo evitar si el Municipio construía un muro de contención en la zona, obra que lleva varios años como promesa.
Tanto Marín, Román y Ganoa temen que el río vuelva a desbordarse, pero por su pobreza no piensan salir del lugar hasta que el cabildo las reubique.
TEMPORAL: Los estragos
Conflicto
Las tierras donde se levanta el barrio Gran Colombia pertenecen a la finca de la familia Chamba, la que interpuso una orden judicial para desalojar a los moradores de la zona.
Alimentos
La Cruz Roja donó kits alimenticios para ocho días a los damnificados, que constan de arroz, manteca, fréjoles, aceite, atún, granos y azúcar.
Pérdidas
El alcalde de Yantzaza, Benito Suquisupa, aseguró que hoy se dará un monto total de las pérdidas.