La presidenta chilena Michelle Bachelet expresó su solidaridad y ofreció la ayuda de Chile a Perú, sacudido la noche del miércoles por un fuerte y prolongado terremoto, que dejó más de 300 muertos.
Bachelet dijo que se había comunicado telefónicamente con su par peruano Alan García, "para expresar los sentimientos de pesar por las víctimas y solidaridad del pueblo chileno".
La mandataria prometió además que Chile iría en "apoyo de las víctimas de esta catástrofe".
Bachelet dijo que no se iba a referir al diferendo marítimo que enfrenta a los dos países, ya que lo sucedido en Perú es motivo de preocupación y de solidaridad.
Antes, el vocero oficial Ricardo Lagos Weber había dicho que "las expresiones de afecto y preocupación son legítimas y sinceras. Estos temas nos permiten mirar con mucha más amplitud las cosas".
Los dos países afrentan un diferendo diplomático, tras la publicación en Perú de una nueva cartografía que modificó los límites marítimos con Chile.
El terremoto peruano no se sintió en Chile. Las autoridades descartaron temprano además una alerta de tsunami surgida en Washington.