La ministra ecuatoriana de Relaciones Exteriores, María Fernanda Espinosa, expresó este jueves su solidaridad con Perú por el terremoto que causó unos 350 muertos y más de 1.000 heridos, y anunció que ya se está coordinando el envío de ayuda.
"Estamos coordinando ayuda humanitaria para Perú a través de la Defensa Civil. Desde el primer instante hemos reaccionado porque es un tema que nos conmueve, preocupa y nos obliga a expresar nuestra profunda y total solidaridad con el Gobierno del Perú y, sobre todo, con el pueblo peruano por este desastre", dijo.
El jefe del Estado de Ecuador, Rafael Correa, intentó comunicarse por teléfono, sin éxito, con su colega de Perú, Alan García, tan pronto conoció la noticia del terremoto de 7,9 grados en la escala abierta de Richter, señaló Espinosa.
La Canciller ha enviado ya al Ministerio de Relaciones Exteriores de Perú una carta expresando la solidaridad del pueblo ecuatoriano, dijo la agencia internacional de noticias EFE.
Es importante que "el Gobierno de Perú sepa que puede contar con nosotros en todo lo que podamos hacer por ellos", subrayó.
La titular de Exteriores de Ecuador indicó que la ayuda que se enviará se coordinará entre la Defensa Civil de los dos países, pero no dio fechas del envío.
"Cuando hay vidas humanas de por medio y tragedias tan inesperadas como esto, uno no puede sino manifestar su dolor, su solidaridad. Es realmente conmovedor lo que hemos visto en las imágenes y las pérdidas de tantas vidas humanas y peor si se trata de un país hermano y vecino como Perú", afirmó.
Por su parte, la ministra de Defensa, Lorena Escudero, indicó que
"expresamos nuestra solidaridad con el pueblo peruano por el terremoto que ha sufrido", declaró la ministra de Defensa, Lorena Escudero, quien agregó que el Gobierno del presidente Rafael Correa está dispuesto a colaborar con Perú "en la medida de sus posibilidades", reportó la agencia AFP.
El terremoto que se produjo en Perú también fue sentido en varias ciudades ecuatorianas como Quito (a 500 km de la frontera con ese país), sin dejar víctimas ni daños, y causó nerviosismo ante la posibilidad de un tsunami, que llevó a la Armada y la Fuerza Aérea a monitorear el Pacífico.
"Se trata de un terremoto importante ubicado cerca de la costa peruana, entre Lima e Ica. Por su magnitud fue sentido en algunas ciudades de Ecuador como Guayaquil (suroeste), Loja (sur y cerca de la frontera con Perú) y Quito, en especial en los edificios altos de más de seis pisos", señaló el estatal Instituto Geofísico local.