P. Después de un tiempo de sentirse frustrado e infeliz en el trabajo, ha encontrado un nuevo empleo. ¿Cuál es la mejor forma de renunciar al actual?
R. Primero hágalo en persona y luego por escrito. Haga una cita para hablar con su jefe. Por lo regular, es mejor en la mañana, porque le da a su jefe la oportunidad de asimilar la noticia y que empiece a planear su salida. Eso incluye la papelería que necesitará llenar, cómo y cuándo se anunciará su vacante y quién será el elegido para ser entrenado para encargarse de sus tareas hasta que alguien más sea contratado, dijo Rich Gee, fundador de Rich Gee Coaching, firma de entrenamiento laboral en Stamford, Connecticut.
P. ¿Cómo debe prepararse para esa conversación?
R. Desempolve el manual del empleado y familiarícese con la política de la compañía tocante a renuncias. “Si firmó un acuerdo de no competencia, quizá quiera consultar con un abogado y asegurarse de que puede aceptar el nuevo empleo que le han ofrecido’’, dijo Andria Ryan, socia de derecho laboral y empleo en Fisher & Phillips, en Atlanta, Georgia.
Algunas industrias, como las de servicios financieros o ventas, pueden escoltarlo a la puerta el mismo día que da la noticia, debido, por ejemplo, al riesgo de perder algunos nuevos contactos de ventas al nuevo patrón, así que prepárese para esa posibilidad, dijo Brian Drum, director ejecutivo de Drum Associates, firma de investigación ejecutiva, en Manhattan. “Empiece a trasladar información y efectos personales de su oficina con tiempo, antes de decirles que va a renunciar’’, dijo.
P. ¿Qué debe decirle a su jefe?
R. Comience con lo bueno, incluso si tiene que esforzarse para que se le ocurra algo, aconsejó Rachel C. Weingarten, autora de “Career and Corporate Cool’’ y presidenta de GTK Marketing Group, en Brooklyn.
“Haga un rápido resumen del tiempo que ha estado allí, lo que ha logrado en ese tiempo y lo que ha aprendido.
Luego diga que siente que es tiempo de avanzar hacia nuevos desafíos’.
No hable sobre lo malo. El mundo de los negocios puede ser pequeño, y es crucial para su carrera mantener las relaciones, dijo Weingarten.
P. ¿Cuándo es aceptable desahogar sus frustraciones respecto a su empleo?
R. Nunca. No importa cuánto odie a su jefe —o qué tan seguido haya fantaseado decir lo que realmente piensa— no querrá quemar las naves y darle a alguien una razón para hablar mal de usted.
“Incluso en una entrevista de despedida, siempre debe evitar que lo dominen las emociones’’, dijo Dawn Fay, vice presidenta regional en Robert Half International, compañía de personal, en Menlo Park, California.
P. ¿Qué tal si su jefe le hace una contraoferta?
R. Véalo con recelo si no ha sido feliz en su empleo. Si lo acepta, quizá pierda la confianza que alguna vez tuvo con su patrón, dijo Randall Hansen, fundador de Quintessential Careers, sitio en la red de desarrollo de carreras. Mejor rechácelo con tacto y enfóquese en su nuevo empleo, aconsejó.