Según la Real Academia de la Lengua, una fobia es una aversión obsesiva a alguien o a algo, temor irracional compulsivo. Suena completamente patológico.
Según el Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales (APA, 2000), se diagnostica una fobia específica solo si este miedo intenso y desproporcionado interfiere significativamente en la vida cotidiana del individuo o provoca un malestar clínicamente significativo; sin embargo, de lo que he podido leer, fobias hay en todos los niveles y variedades, y son más comunes –y hasta absurdas diría yo– de lo que muchos imaginamos.
Hay personas llenas de fobias, y aunque algunos podrían considerarlas un atado de nervios, para mí son un atado de características. Definitivamente sobresalen y nunca va a ser fácil olvidar a una persona que resulta tener miedo irracional a los gatos (ailurofobia) o a los pollos (alectorofobia).
Sin embargo, existen otros niveles de fobia más fuertes que afectan la vida de las personas de una manera drástica y pueden interferir al punto de no asistir a la entrega de su propio Premio Nobel como fue el caso de Elfride Jelinek, quien en el 2004 tuvo que disculparse con los miembros de la Academia ya que no podía retirar su Nobel de Literatura por la fobia social que padece.
En este sentido existe también una historia de triunfo, la del escritor argentino Jorge Luis Borges, quien tenía una fobia social que pudo superar y así retirar premios y asistir a conferencias.
Kim Bassinger fue deseada por cualquier hombre que haya visto su película Nueve semanas y media en la década del ochenta. Lo representado en esta cinta no debía suponer un problema para Kim, ya que la trama se desarrolla en su mayoría en la privacidad de una casa; el problema para ella en la vida real se debía al momento de querer salir, pues tiene la desdicha de sufrir agorafobia, por lo que textualmente en ocasiones pasa semanas enteras metida en su casa.
Ya hemos comprobado que las fobias no están reservadas para la gente común, muchísimas personas famosas y exitosas sufren de miedos irracionales; entre otras fobias que no son tan graciosas está la coulrofobia, miedo a los payasos, que padece Johnny Depp.
Creo que con esto muchísimos niños (y hasta adultos) se pueden identificar, porque en la infancia se percibe como más perversidad que gracia un acercamiento forzado por parte de nuestros padres con estos seres.
Los tiburones han sido el tema de conversación más recurrente en las últimas semanas, esta especie a la que muchos queremos proteger igual resulta aterradora para la mayoría, pero la fobia hacia ellos se llama selacofobia y la padece Brad Pitt. Al fin pudimos comprobar que él no es perfecto.
Entre las fobias más peculiares que encontré está la agirofobia, miedo a las calles o a cruzar la calle; aeronausifobia, miedo a los resfriados; y crematofobia, miedo al dinero, rarísima en estos tiempos.
Si usted sufre de aerofobia (miedo a volar), no está solo, en la lista de las más comunes ocupa el número tres y el genial director Stanley Kubrick la sufría al punto de que llegó a decir “he decidido viajar por mar y jugármela con los iceberg”.
Nuestro compañero de ‘El Aguacate’, Ricardo Rivadeneira, sufre una fobia que aún no ha sido catalogada pero que muchos padecen por obvias razones y es la fobia a Michael Jackson quien, como era de esperarse, padece misofobia (miedo a los gérmenes), esta es la razón por la que usa eventualmente una máscara y no porque se le haya caído la nariz en esos determinados momentos como muchos pensaban.
Yo siempre me consideré una persona aliviada pero insípida en este sentido. Salvando las obvias excepciones que vienen con el paquete del instinto de supervivencia, como miedo a caer al vacío al momento de enfrentarse muy de cerca con esta situación. Nunca tuve ningún tipo de fobia, sin embargo he notado que la lista de las fobias es tan extensa que todos podemos buscarnos una personal, aunque sea chiquita, y hacernos los excéntricos.
En mi caso, y basada en mis experiencias escolares y universitarias, me declaro oficialmente aritmofóbica (miedo a los números).
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