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Edición del DOMINGO 19 de Agosto del 2007 EL UNIVERSO inicio e-mail
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Disfunción eréctil, no es más un tabú
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Texto: Sheyla Mosquera

Algunos hombres con problemas de erección buscan cada día en los consultorios médicos solucionar a tiempo su problema de salud con terapia de pareja, medicamento o prótesis.

Para un hombre, la peor experiencia durante una relación sexual es no poder lograr o mantener una erección lo suficientemente firme. Un problema denominado disfunción eréctil (DE) o impotencia sexual que puede presentarse a cualquier edad, dependiendo de la causa, pero en mayor proporción en mayores de 40 años.

El problema es mínimo cuando la erección del pene es deficiente pero puede penetrar el canal vaginal; moderada, cuando la disfunción es más notoria con cierta dificultad en la penetración; y severa, cuando no hay erección y existe imposibilidad para penetrar.

El estudio Densa (Prevalencia de disfunción eréctil en los países del norte de Sudamérica –Colombia, Ecuador y Venezuela–) hecho a 1.946 hombres entre 40 y 70 años encontró que al menos el 53,4% padece de DE: mínima (33,6%), moderada (16,2%) y severa (3,6%).

Según el sexólogo Germánico Zambrano, cuando un hombre inicia su disfunción empieza a evitar las relaciones sexuales con múltiples pretextos e incluso culpa a su pareja de ser la responsable. Además se vuelve más celoso o hace intentos para comprobar si su inconveniente se mantiene fuera del hogar, lo que complica su problema de salud o la relación conyugal.

También puede presentar leves cambios de humor que lo hagan entrar en conflicto con las personas más cercanas, entre ellas su esposa e hijos. Luego amplía su estado de ánimo al círculo social o laboral y con el tiempo puede padecer depresión.

Ellos buscan ayuda
Zambrano afirma que en una sociedad machista el fallar en la erección es visto como una vergüenza o debilidad. Por eso tardan más tiempo (hasta un año) en buscar ayuda profesional. Mientras tanto prefieren usar medidas “caseras”, de “sentido común” o “comprar algo en la farmacia que le alivie rápidamente”.

“Si bien el grupo con mejor nivel cultural y económico que sufre de disfunción eréctil busca de manera oportuna ayuda especializada, son pocos los que la ven como una emergencia de consulta inmediata, que incluso puede tener relación con patologías orgánicas aún no diagnosticadas. Estos desaprovechan las ventajas de los tratamientos modernos, que alcanzan un porcentaje de éxito promedio entre el 86% con medicación oral y el 98% con métodos más complejos como son el uso de inyecciones intracavernosas o prótesis penianas”, dice Zambrano.

El urólogo y sexólogo César Merino Espinoza refiere que actualmente más del 60% de las consultas son por disfunción sexual, cifra que aumenta cada año por la asimilación del hombre a tratarse. Por lo tanto considera que la disfunción ya no es más un tema tabú en nuestro país.

Con este criterio concuerda el urólogo Gustavo Pico Montalván. En su consulta, alrededor del 30% de los pacientes entre 30 y 60 años acuden por disfunción eréctil. Primero, porque aceptan que el problema es de ellos y, segundo, por la difusión de tratamientos efectivos que les permita mantener una relación sexual óptima.

Pico sugiere a los hombres acudir a consultas médicas de manera periódica, porque hay enfermedades que a futuro causan disfunción. Entre las tres principales están la diabetes (azúcar en la sangre), hipertensión (presión arterial elevada) y aterosclerosis (endurecimiento de las arterias y placas de grasa).

El endocrinólogo Daniel Barrezueta Narváez dice que la disfunción eréctil por diabetes se produce por tres causas: 1) deterioro de los nervios que conectan la médula espinal con el pene. 2) deterioro de las arterias que llevan la sangre para la erección y 3) deterioro general de la salud y de la energía. “Se ha estimado la prevalencia entre el 35% y 74% y es mayor pasados los 10-15 años de enfermedad, en casos de mal control”.

Y en cuanto a la hipertensión y aterosclerosis, la cardióloga Peggy Freire explica que en sus etapas avanzadas las arterias se van obstruyendo e impidiendo la circulación necesaria para que ocurra la erección.

Medicina oral
Para Rubén Giner Hidalgo, especialista en medicina interna y asesor médico en investigación farmacológica clínica y Asuntos regulatorios en Venezuela, de todas las terapias que existen para tratar la disfunción eréctil se ha demostrado que los medicamentos conocidos como inhibidores de la fosfodiestersa-5 son seguros y eficaces. 

Explica que en este grupo se encuentran el sildenafil (viagra), el vardenafil y el tadalafil. Este último es un fármaco con características diferentes por la ventaja de la ventana terapéutica de hasta 36 horas y que realmente revolucionó el tratamiento oral de los pacientes que sufrían este problema.

Los tres medicamentos funcionan de igual manera, ya que promueven y facilitan la vasodilatación de la arteria cavernosa, encargada de transportar la sangre a los cuerpos cavernosos que, una vez llenos, permiten la erección peniana.

“La diferencia de cada uno es su perfil farmacológico, es decir, cómo se comporta cada uno en la sangre. Por ejemplo, la vida media del sildenafil es de 3,1 horas aproximadamente, la de vardenafil es de 3,9 horas y la de tadalafil de 17,5 horas”, dice Giner, quien recuerda que todos estos medicamentos deben ser utilizados solo bajo prescripción médica.

En cuanto al sildenafil, científicos estadounidenses piensan que usado diariamente puede servir para prevenir la impotencia, ya que no solo mejora la circulación y oxigenación a nivel del pene, sino que ejerce un efecto protector de la musculatura lisa del cuerpo cavernoso y del endotelio (capa interna de los vasos sanguíneos), disminuyendo la apotosis (muerte celular programada), lo cual ya ha sido demostrado en modelos experimentales de animales y se está corroborando en humanos.


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