Paz interna
Llevo la paz de Dios conmigo dondequiera que voy. En medio de una multitud, manejando en una carretera congestionada o descansando en casa, me vinculo con la paz de Dios que está en mi alma.
Jesús dijo: “No se turbe vuestro corazón ni tenga miedo”. Asumo la responsabilidad de mi paz mental. Si siento algo que no sea la paz de Dios, no es porque mis vecinos sean escandalosos o porque el tráfico esté congestionado en este momento. Reconozco que es debido a una decisión que he tomado.
Elijo mantener un pensamiento sereno y afirmo: La paz de Dios está en lo más profundo de mi ser. Estoy sereno. Al repetir estas palabras poderosas siento que la paz de Dios resurge en mí.
–Juan 14:27
“La paz os dejo, mi paz os doy; yo no os la doy como el mundo la da. No se turbe vuestro corazón ni tenga miedo”.