El Frente de Defensa de la Amazonía, que representa a los presuntos afectados por los supuestos daños atribuidos a la estadounidense Texaco en el oriente ecuatoriano, acusó este martes a esa compañía de querer paralizar el juicio al recusar al juez que lleva la causa.
Chevron-Texaco solicitó ayer la recusación del juez Jorge Yanez, de la Corte de Nueva Loja, en la provincia de Sucumbíos, al considerar que este ha violado reiteradamente los procesos dentro del litigio que lleva ya 14 años.
Según Chevron-Texaco, Yanez violó sus obligaciones legales al no atender varias peticiones efectuadas en el año 2006 que tienen que ver con errores en el peritaje, lo que, según la empresa, afecta su capacidad de defensa.
El Frente de Defensa de la Amazonía, que coordina a 30.000 demandantes quienes reclaman unos 6.000 millones de dólares a Texaco por supuestos daños a las personas y al medio ambiente, asegura que con la recusación se pretende paralizar el proceso que se encuentra en una fase final.
"La trasnacional Texaco pidió la recusación del juez que sigue el juicio por daños ambientales en Nueva Loja, con el fin de ganar tiempo y paralizar el proceso que entró en su etapa final", citó un comunicado del Frente de Defensa.
El documento agregó que el recurso de recusación "no tiene sustento legal alguno, pues alega falsamente que el juez no evacuó pedidos hechos por la empresa Texaco, relacionados con un supuesto error esencial en los informes periciales".
El Frente de Defensa de la Amazonía reiteró que la figura de "error esencial" en los informes periciales es inaplicable, puesto que en cada una de las inspecciones judiciales actuaron dos peritos, "uno insinuado por los afectados y otro por la compañía".
"Si se determinara la existencia de error esencial en alguno de los informes periciales, como arguye la compañía demandada, subsistiría el informe presentado por el perito insinuado por la empresa", indicó el texto.
Según el Frente de Defensa, "la mayoría de informes periciales, incluyendo aquellos presentados por los peritos insinuados por Texaco, comprueba la existencia de tóxicos en niveles superiores a los permitidos en las leyes y regulaciones nacionales".
Luis Yanza, del frente de Defensa de la Amazonía, criticó la actitud de Texaco y pidió al presidente en funciones de la Corte de Nueva Loja que no se deje "sorprender por las actitudes sagaces de la petrolera".
Los demandantes acusan a Texaco de haber derramado en la Amazonía millones de litros de residuos petrolíferos y químicos nocivos que han causado graves daños al medio ambiente y a la salud de las comunidades, e incluso la desaparición de dos grupos indígenas.
Chevron-Texaco ha defendido reiteradamente que tras sus operaciones en Ecuador hizo una adecuada recuperación ambiental y ha acusado a la estatal Petroecuador de causar los daños ecológicos, al tiempo que ha rechazado cualquier responsabilidad.