La nueva secretaria de Comunicación, Julia Ortega, abrió su primera intervención con una frase: “se nos acabó el amor”.
Es el título de un análisis del Centro de Competencia en Comunicación para América Latina –publicado este año– sobre la relación de los medios de comunicación y los 12 ganadores de las elecciones de América Latina, entre el 2005 y 2006.
La parte que corresponde a Ecuador, elaborada por el periodista Orlando Pérez, muestra cómo, a nivel de cobertura, “(Rafael) Correa (en su calidad de candidato a la Presidencia) estuvo ‘muy bien atendido’ por casi todos los medios de comunicación que lo favorecieron con una difusión masiva”.
En un discurso, ambiguo y de corte académico, Julia Ortega, socióloga y comunicadora, evitó conflictos y, sobre todo, comprometerse como vocera.
Habló de los valores, los afectos, la provocación, el goce estético. Intentó un acercamiento con la prensa. “El Gobierno y los medios... debemos forjar un amor... a la altura de las transformaciones que vivimos”, señaló la funcionaria.
Ortega agregó que “desde el Estado, es necesario empezar a romper el perverso amor entre la información y su control porque da poder”.
En un gesto de reconocimiento, la funcionaria, que fue subsecretaria de Coordinación, llamó al ex ministro de Economía, Ricardo Patiño, a la primera fila del salón Amarillo.
Rafael Correa le dio la bienvenida y le advirtió: “...tenemos una gran oposición de determinados medios..., ya sea por ser actores políticos, por defender intereses o por simples vanidades y odios personales de sus periodistas, reporteros, etc... miserias humanas que no hay que subestimarlas..., que tal vez pueden ser muy peligrosas para la marcha del país”.
Comunicación
“Los medios públicos y privados deben ser libres para así cumplir con el objetivo, no solo de informar con veracidad, sino también ser el control del poder, como lo es un verdadero ciudadano”, indicó la funcionaria.
Invitado
El ex presidente de Perú, Alejandro Toledo, que llegó a Carondelet para una reunión privada con Rafael Correa, terminó –luego de la cita– como testigo de la posesión.
Evento
La posesión fue una de las más concurridas de este Gobierno. Intelectuales de la Flacso, Universidad Andina y activistas de ONG asistieron.