La Ciudad de México, que ya tiene la torre más alta de América Latina, la Torre Mayor, superará su propio récord con este rascacielos de 300 metros de altura.
Su nombre, Torre Bicentenario, se debe a que la inauguración, en septiembre de 2010, coincidirá con la celebración de los 200 años del inicio de la Guerra de la Independencia de México, en 1810.
Estarán encargados de la edificación el Grupo Danhos y Pontegadea. Prevén generar 4.400 empleos al año, 600 permanentes. La Torre Bicentenario se ubicará en Lomas de Chapultepec y contará con 70 pisos, el 85% para oficinas.
Está diseñado por el arquitecto holandés Rem Koolhaas, ganador del premio Pritzker 2000, entre cuyas obras están la Casa Música en Oporto (Portugal), del 2005; el Epicentro Prada, de Los Ángeles (EE.UU.) del 2004, y el Museo de Arte Leeum Samsung de Seúl, del 2004.
La Torre Bicentenario contará con casi la misma altura que la Torre Eiffel y estará situada en un área residencial del oeste de la capital mexicana, y será edificada sobre una superficie triangular de 3.800 metros cuadrados.
Además, colindará con el Bosque de Chapultepec, el mayor parque público de la urbe, considerado el pulmón de la ciudad.
La torre tendrá forma de dos pirámides que se juntan en las bases, una de ellas inspirada en la de Kukulcán, del sitio prehispánico de Chichén Itzá, situado en el sureste de México, que recientemente fue declarado nueva maravilla mundial. Y la otra en la Pirámide del Sol, ubicada en el complejo arqueológico de Teotihuacán, a unos 50 kilómetros al noreste de Ciudad de México.
En su parte central contará con espacios públicos como restaurantes, auditorios y un centro de convenciones con vistas a la ciudad.
Se construirá con una inversión de 600 millones de dólares y tendrá 64 pisos y 6 estacionamientos subterráneos para unos 2.500 vehículos. El inmueble contará con un tragaluz que permitirá la conexión con todos los pisos y el ingreso de luz natural.
En el área más ancha del edificio, que estará a unos 100 metros de altura, se instalarán un lobby con mirador, un gimnasio y un centro de convenciones. Además, el edificio tendrá áreas verdes y un paseo peatonal.
Debido a que la fachada del edificio estará orientada hacia el Paseo de la Reforma, se integrará al complejo financiero de la zona. Una ubicación donde en los últimos años ha habido un boom de construcción de inmuebles ultramodernos.
El nuevo rascacielos coincide con el denominado Proyecto Bicentenario, que ya ha comenzado y que persigue, entre otras cosas y a través de numerosas reformas, que la Ciudad de México sea una de las más visitadas del mundo.
Edificio inteligente
La seguridad estructural de Torre Bicentenario será calculada para exceder los requerimientos de los Reglamentos de Construcciones de la Ciudad de México y California, que son los más rigurosos del mundo y proporcionar el máximo de seguridad y confort a sus ocupantes.
La estructura de acero y concreto contará con amortiguadores sísmicos que reducen al mínimo su desplazamiento durante un sismo, disminuyendo y disipando una porción importante de la energía que la torre absorbe.
La Torre Bicentenario contempla una reducción significativa en el consumo de energía, agua y volumen constructivo, gracias a la incorporación de diversas innovaciones tecnológicas.
Por ejemplo, se instalará un innovador sistema de aire acondicionado, el cual toma el aire del exterior, y lo somete a un proceso para acondicionarlo, filtrarlo y distribuirlo a través de las serpentinas. Funciona de manera limpia, silenciosa y eficiente, y permite un importante ahorro de espacio e insumos para la construcción.
Adicionalmente, se instalarán en el edificio paneles de doble vidrio que permiten aprovechar de manera óptima la luz natural; se instalarán sensores que cortarán automáticamente la luz en los espacios desocupados o donde la luz natural sea suficiente.
En lo que se refiere al uso del agua, los sistemas utilizados en la Torre Bicentenario permitirán un ahorro del 55% en relación con edificios convencionales, a través de medidas como el funcionamiento de mingitorios sin agua, la utilización de aguas grises tratadas y recicladas y la utilización de agua de lluvia para riego.
Fuente: www.elcambiodemexico.com/cambio/modules.php?name=