He viajado por multitud de lugares y he visitado diferentes continentes a lo largo de mi vida. Siempre tuve ilusión por saber algo de un Estado perteneciente a la federación de Malasia (o Malaysia, que es el nombre oficial) llamado Sabah, ubicado en el norte de la isla de Borneo.
Había leído que podría fotografiar orangutanes, disfrutar de playas increíbles, conocer islas que son auténticos paraísos, ver la rafflesia (la flor más grande del mundo).
Fue a fines de mayo del presente año cuando el sueño se hizo realidad. Mi primer contacto fue con su capital, Kota Kinabalu (K.K.), y su moderno aeropuerto. Aquí pude descansar en un precioso hotel llamado Shangai-la’s Tanjung Aru Resort, Jalan Aru, Tanjung Aru. K.K. (www.shangri-la.com) donde, por primera vez, conocí el relajante placer que brinda un masaje malayo.
Frente a K.K. recomiendo acercarse al Turku Abdul Rahman Park. Se trata de parque formado por cinco islas –Pulau- (Pulau Manukau, Pulau Gaya, Pulau Sapi, Pulau Mamutik y Pulau Sulug). Este corto viaje en lancha, de una media hora, será nuestra primera aproximación a estas preciosas islas malayas.
Es un lugar ideal para disfrutar de sus playas de arena fina, sus cálidas aguas y hacer, quienes lo deseen, algo de submarinismo. Mi estancia de apenas un día en este parque, aunque resultó corta, fue suficiente para reafirmar la belleza del lugar.
Al día siguiente me marché a otro parque natural de diferentes características. Me refiero al Kinabalu Park o Taman Kinabalu (uno de los primeros de Malasia). Aquí apreciamos en todo su esplendor lo que son los bosques húmedos de Borneo.
Su nombre viene de la montaña (Kinabalu), que es la de mayor altura en toda la isla, con 4.095 metros. Existe la posibilidad de subir, en cuyo caso se debe llevar ropa abrigada y calzado cómodo.
De todas maneras podemos hacer un recorrido, dependiendo del tiempo que tengamos, con un guía, y nos asombraremos al advertir la fuerza y belleza de la naturaleza en esta zona del mundo. Veremos una gran cantidad de orquídeas, una tupida vegetación, arroyos y, si fuera la época de la floración, la rafflesia.
Otro lugar que no quiero dejar pasar es Turtle Islands (las islas de las tortugas). Se encuentran frente a la ciudad de Sandakan, donde tomaremos un barco para que nos acerquen.
Existe la posibilidad de pasar la noche en la isla. Me resultó inolvidable ver cómo esas inmensas tortugas llegan hasta estas playas, cansadas de un largo trayecto por el mar, para dejar sus huevos.
Si a esto le unimos que ese día tuve la suerte de disfrutar de una noche de luna llena, la visión es imperecedera. Conviene decir que existe una serie de Rangers del gobierno de Malasia encargados de cuidar que el turismo no altere este ecosistema y de proteger tanto las tortugas como sus huevos.
Sabah no tiene unas carreteras especialmente modernas. Al ser largas las distancias que debemos recorrer para desplazarnos, es aconsejable utilizar vuelos domésticos entre las ciudades. Malaysia Airlines posee una moderna flota de aviones que nos llevarán cómodamente, a un bajo precio, por Sabah.
Antes de nada quiero decir que conviene llevar ropa que transpire (por ejemplo, de algodón) y calzado cómodo. Es una zona donde la humedad es grande, por lo que es bueno hidratarse periódicamente.
Muchas personas, cuando oyen hablar de Borneo, la primera imagen que les viene a la memoria es la de los orangutanes. En Sabah se encuentra Sepilok, una reserva natural dedicada al cuidado de estos animales. Una especie de hospital y orfanato, a la vez, que los protege y ayuda dejándolos posteriormente, cuando han recibido sus cuidados y están aptos para valerse por sí mismos, en libertad.
Sí conviene decir que, para evitar que el hombre pueda “contaminar” sus formas de vida y su hábitat, veremos estos animales a cierta distancia, cuando se les da de comer. No se les puede tocar.
Una de las grandes y agradables sorpresas de este viaje es la isla de Lankayan, a la que llegamos en un barco desde Turtle Islands. Es quizás la última isla de Malasia pues, a partir de allí, ya es territorio de Filipinas.
Se trata de un auténtico paraíso para submarinistas y un pequeño e idílico destino para los novios en su luna de miel. Recuerdo, con especial cariño, un partido de fútbol que jugamos en la playa mientras el sol iba dejando los últimos destellos del día.
Otro lugar al que nos podemos acercar es al norte de Borneo. Concretamente a Kudat. Bastante cerca se encuentra The Tip of Borneo, el punto más al norte de tierra de esta isla, donde se unen el mar de Sulu y el Mar del Sur de la China. Un monumento esférico con un mapa indicativo está erigido en el lugar.
Solo puedo decir que estuve en un lugar de gente cariñosa y amable, en un destino que no defrauda. Todos ponemos muchas ilusiones en un viaje y Sabah superó con creces, de verdad, las expectativas.