Los tratamientos pueden ser caseros, en el consultorio o en ambas partes a la vez. Los resultados se observan en un día o hasta en una semana.
Mostrar siempre una sonrisa con dientes blancos no es necesariamente un sinónimo de buena salud oral aunque sí de estética.
En ello coinciden especialistas consultados, quienes reconocen que los tratamientos de blanqueamiento atraen cada vez con mayor frecuencia a sus pacientes más jóvenes.
Cerca del 70% de los pacientes del doctor Oswaldo Marcillo, ortodoncista, cuyas edades van desde los 25 años en adelante, llegan a su consulta con la idea de hacerse un blanqueamiento, a más de sus tratamientos regulares. “En el campo odontológico la estética representa una preocupación constante, tanto del profesional como del paciente”, opina.
No obstante, no todo el que se interesa por este tratamiento está apto para someterse a él.
Juan Carlos Gallardo, especialista en rehabilitación oral, menciona que por ello es importante una completa revisión de la dentadura previo al blanqueamiento, para descartar presencia de encías enfermas, caries o dientes sensibles.
El especialista enfatiza que este tratamiento no debe hacerse a mujeres embarazadas, niños o personas alérgicas a los químicos que se van a utilizar.
Marcillo explica que en esta fase, el odontólogo también debe determinar las causas que originaron el cambio de color de las piezas dentales. Estas pueden ser intrínsecas y extrínsecas.
Las últimas se deben a sustancias que se depositan en los dientes conocidas como películas adquiridas. Esta mancha se da por el consumo frecuente de café, té, tabaco y bebidas que contienen colorantes.
Las intrínsecas, en cambio, responden a manchas producidas en el interior de las estructuras dentarias. En ese caso se debe hacer un tratamiento previo para curar a la pieza por dentro.
Procedimiento
El tratamiento puede hacerse mediante tres técnicas: blanqueamiento ambulatorio o casero, en el consultorio y el de técnica mixta.
Según Marcillo, los productos usados se basan en peróxido de carbamidas, en concentraciones que van del 10% al 22% y el peróxido de hidrógeno, entre el 1% y 10%.
En caso de hacer un tratamiento ambulatorio, se confeccionan cubetas de acetato, que calzarán con los dientes, para la aplicación diaria del producto en casa. Realizar un tratamiento de blanqueamiento casero toma entre 5 y 10 días con una aplicación mínima de dos horas diarias, señala Gallardo.
En el consultorio se utiliza una lámpara que emite una luz que activa el peróxido.
En el mixto, explica Marcillo, se utiliza un peróxido de hidrógeno al 35 % aplicado en el consultorio y un refuerzo casero utilizando el peróxido de carbamida al 10%.
Por su parte, César Mejía, endodoncista, prefiere trabajar con un láser especial que permite ver aclaración en dos sesiones. Para este proceso usa un peróxido de hidrógeno al 35%.
Los tres profesionales coinciden que un blanqueamiento sin control, refiriéndose a aquellos que se hacen en casa con cremas blanqueadoras y sin la supervisión de un especialista, puede traer complicaciones.
Un ejemplo de ello, señala Gallardo, es el uso indiscriminado de cremas que pueden llegar a desintegrar la pieza dental. Mientras, la aplicación de bicarbonato daña el esmalte.
Producto
Se pueden utilizar peróxido de carbamida o de hidrógeno (f).
COSTO
Un tratamiento puede costar entre $ 160 y $ 250, según el método que se utilice.
Cuidados
Para mantener una dentadura sana, los especialista recomiendan al menos dos limpiezas al año.