Cuenca, la cuna del tricampeón del mundo en 20 km marcha, recibió con un carnaval al atleta.
Gritos de “tricampeón, tricampeón” y “gracias, Jefferson” se escucharon a lo largo de las calles y avenidas de la capital azuaya por donde pasó el marchista Jefferson Pérez tras arribar a Cuenca, donde fue recibido, una vez más, con muestras de cariño y afecto por su triunfo en los 20 km marcha del Mundial de Atletismo en Osaka, que culminó el pasado domingo.
El marchista arribó a esta ciudad a las 17:43, en un vuelo de TAME, procedente de Quito. Hora y media antes ya estaban los preparativos de su recibimiento en el aeropuerto Mariscal Lamar.
Aunque el clima amenazaba con lluvia, esta nunca llegó y eso favoreció para que el pueblo cuencano salga a las calles a dar la bienvenida al héroe mundialista.
A su llegada fue recibido por el presidente de la Federación Deportiva del Azuay, Eduardo Encalada; el presidente del Comité Olímpico Ecuatoriano (COE), Danilo Carrera; el gobernador del Azuay, Oswaldo Larriva, y otras autoridades. Posteriormente, el marchista se subió a un carro motobomba del Cuerpo de Bomberos adornado con banderas del Ecuador, y desde ahí saludó a los cientos de simpatizantes que acudieron a recibirlo y que se apostaron a lo largo del recorrido.
Homenaje
La caravana recorrió aproximadamente veinte cuadras. Empezó desde la avenida España, frente al aeropuerto, avanzó por la avenida Huayna Cápac hasta llegar a la calle Bolívar y finalizó en el parque Calderón frente al Municipio de Cuenca. Allí se había improvisado una tarima, desde donde el atleta azuayo se dirigió unos quince minutos a los miles de fanáticos que acudieron a verlo.
Pérez, quien estuvo acompañado por el equipo multidisciplinario que participó en el Mundial de Japón, volvió a agradecer a la capital azuaya por el apoyo recibido y por haber sido la urbe donde se preparó para llegar a ser lo que es ahora. “El mejor entrenamiento que tuve no fue en Rusia ni en Italia. Fue en mi adolescencia, en mi ciudad, mientras vendía periódicos corría por aquí, por allá”, refirió el marchista ante el aplauso prolongado de los asistentes al programa.
En su intervención evocó a grandes figuras históricas como Abdón Calderón, el Santo Hermano Miguel, de quienes dijo que “no nos dejaron medallas, pero sí ejemplo de vida”.
Agradeció a Cuenca por la educación que le dio y mandó un saludo a su madre, Lucrecia Quezada, quien se encuentra en Estados Unidos.
Seguros del Pichincha entregó un seguro de vida por 50.000 dólares y Seguros Humana le donó un seguro de 10.000 dólares para chequeos médicos.
Pérez tiene previsto descansar hoy en su hogar tras los recibimientos en Quito y Cuenca, y para este viernes se anuncia su presencia en Guayaquil para cumplir varios compromisos.
Detalles
Premio económico
En la matriz del Banco del Pichincha, empresa que lo auspicia, al marchista se le entregó un reconocimiento económico. Ahí, el cuencano mostró las tres preseas doradas que ha obtenido en los campeonatos mundiales de atletismo (París 2003, Helsinki 2005 y Osaka 2007).
Ejemplo del futuro
El vicepresidente de la República, Lenín Moreno, condecoró a Jefferson Pérez y le entregó una placa conmemorativa, además lo nombró “Ejemplo de las futuras generaciones”, mediante una declaración que realizó el Gobierno del presidente Rafael Correa.
Más fácil es marchar
En el Municipio de Quito, donde lo recibió el alcalde Paco Moncayo, el marchista Jefferson Pérez afirmó que para él es más fácil marchar
20 kilómetros que hablar en público. Cuando se enteró de que tendrá una estatua en su honor dijo que hubiera querido medir tres metros.
Canción para Pérez
En la explanada del Consejo Provincial de Pichincha, el cantautor Damiano le dedicó al tricampeón un tema ante el público. El atleta se emocionó y al final abrazó al artista, que brindó un miniconcierto con otras melodías que ha compuesto para la selección ecuatoriana de fútbol.
Palabras del campeón
“No soy diferente a ustedes. Camino, como mote igual que ustedes. De vez en cuando demuestro la característica del cuencano que es el coraje que se lo tiene en el corazón”.
“El momento de la señal del triunfo es cuando llego a Cuenca y me encuentro con ustedes en este recibimiento (se refirió al ganar la medalla en Osaka)”.