AMISTOSO. Ya entrenan en Quito para enfrentar a El Salvador; varios ‘extranjeros’ se aclimatan a la altura.
Fue, hasta hace poco, su medio ambiente natural. El lugar donde colaboraron en fortalecer a la Tricolor en exitosas jornadas en las eliminatorias mundialistas. Ahora los casi 2.900 metros de altura sobre el nivel del mar de Quito dejó de ser completamente familiar para varios integrantes de la selección ecuatoriana de fútbol.
Ayer, durante la segunda jornada de prácticas del combinado que dirige Luis Fernando Suárez, dos de los “extranjeros” del equipo indicaron que por militar en clubes que juegan en el llano, ellos, y varios futbolistas considerados titulares, deberán tratar de acoplarse a la altura lo más pronto posible.
Castillo reconoció que los ecuatorianos que juegan en el extranjero tendrán inconvenientes de adaptación.
“Ese tema (la altura) es un poco complicado, uno debe esforzarse para superarlo y adaptarse. Estoy feliz de estar en la Selección y agradecido por la oportunidad que me brinda el técnico”, precisó Castillo, del Estrella Roja, de Belgrado.
El esmeraldeño, quien fue convocado para los amistosos contra El Salvador, este sábado, y para visitar a Honduras, el miércoles próximo, manifestó que la preparación de la Tri será muy “exigente” por la cercanía del inicio del torneo premundialista (el 13 de octubre, ante Venezuela, en Quito).
Sobre el mismo punto, Cristhian Benítez, del Santos de México, coincidió con Castillo, pero explicó que él no tendrá inconvenientes en la aclimatación porque hasta hace unos meses jugó en El Nacional.
Geovanny Espinoza, Felipe Caicedo, Édison Méndez y Castillo realizaron ayer un trabajo distinto al resto de seleccionados porque están en un proceso de adaptación al horario.