La cantidad de agrupaciones y candidatos dificultan el trabajo en los centros de cómputo.
El escrutinio de los candidatos a asambleístas complica el trabajo en el interior del Tribunal Electoral del Guayas (TEG).
En el área de cómputo el movimiento se incrementó desde esta semana. En 20 de las computadoras alquiladas por el organismo, el personal contratado por las vocalías (56 digitadores en total) empezó a capacitarse en el manejo del padrón y en el ingreso de las actas.
Desde el lunes, el centro realiza pruebas de escrutinio con el 5% del padrón electoral (que es de 2’411.737 en Guayas). Y para ello imprimió un modelo de documento similar al que se usará el día de la elección.
La idea, explicó Carlos Chérrez, jefe de cómputo, es que el personal aprenda el manejo de las actas y medir el tiempo que llevará su ingreso con votación unipersonal y en plancha.
El simulacro interno evidenció las primeras dificultades: el ingreso de un acta para asambleísta nacional le llevó a un digitador hasta 18 minutos.
El problema radica en que el acta de cada junta está integrada por 33 hojas: 14 corresponden a los candidatos nacionales y 19 a los provinciales.
En el caso de los nacionales, la primera hoja del acta contiene el listado de las 26 agrupaciones que intervienen para registrar la votación en plancha. En las hojas restantes se detalla –en cada carilla– un partido o movimiento con sus aspirantes, para el voto unipersonal.
El mismo esquema se aplica para el acta de los provinciales, donde se detallan las 36 agrupaciones inscritas en Guayas y sus respectivos aspirantes.
Javier Ordeñana, presidente (e) del TEG, indicó que en los casos más rápidos un digitador demoró dos minutos cuando se trató de voto en plancha.
Por eso las pruebas seguirán hasta disminuir el tiempo de escrutinio de cada acta. La meta es que sea de cinco minutos.
Pero a la cantidad de hojas se suma también el número de juntas receptoras del voto (JRV). Guayas cuenta con 10.619 juntas, lo que implicará al centro de cómputo el manejo de unos 340.000 documentos para realizar el escrutinio.
Según Chérrez, parte del éxito del proceso depende de la capacitación a los miembros de las JRV para que no haya errores en las actas, que obliguen luego a abrir las urnas.
Eduardo Arrese, quien dicta los talleres que se realizan a diario en el auditorio del TEG, aseguró que como parte de la instrucción se enseña a dividir las papeletas en cuatro grupos: por votos en lista, unipersonales, blancos y nulos. De esta manera se busca facilitar el conteo.
Además, se ha pedido a los presidentes de junta que en el conteo participen los principales y suplentes de cada mesa.
El ex presidente del TEG, Enrique Pita, reconoció que el escrutinio de esta elección resultará “extremadamente complejo” considerando el tamaño de la papeleta, la información condensada (nombres y fotos de candidatos) y el reducido espacio en los recintos.
“Se teme que eso podría producir más errores de lo que usualmente pueden cometerse, por el manejo de una información de esa naturaleza”, dijo.
Una de las opciones es aumentar el número de personal, como analiza hacerlo el área de cómputo, pero esto también implicará más equipos y espacio físico en el tribunal.