El grupo La Trinchera, organizador del encuentro, cumple 25 años de trayectoria artística.
Coloquios y debates sobre la influencia del teatro en la región serán el preámbulo para el inicio de la vigésima edición del Festival Internacional de Teatro de Manta.
Antes de las funciones en el teatro Chushig, que arrancarán el miércoles próximo, habrá un coloquio sobre la influencia y evolución del teatro grupal en Iberoamérica.
El debate comienza hoy, a las 16:00, en el auditorio de la Facultad de Comunicación Social de la Universidad Laica Eloy Alfaro de Manabí (Uleam).
Asistirán el crítico mexicano Salvador Cisterna y editores de revistas de artes escénicas ecuatorianas y argentinas, entre ellos, Genoveva Mora, quien labora para El Apuntador, y Ubaldo Gil, como director de la Editorial Mar Abierto.
También se debatirá este jueves sobre las editoriales existentes en Iberoamérica que acogieron el rol de ser críticos de las artes escénicas.
La vigésima edición tendrá un sabor especial para los integrantes de la agrupación de teatro La Trinchera y dos de sus ex integrantes (Raymundo Zambrano y Carlos Valencia) por cumplir 25 años de carrera artística.
Nixón García, director de este colectivo mantense, se encarga también de liderar la organización del festival en Manta desde hace veinte años.
Este grupo prepara la puesta en escena de Esperando a Godot, una obra perteneciente al teatro del absurdo y que fue escrita por Samuel Beckett y publicada en 1952.
Para esta edición vendrán además agrupaciones provenientes de Argentina (Rayo Misterioso y Gloriosos Intocables), Colombia (La Candelaria), Uruguay (El Galpón), Suecia (Memory Wax), Italia (La Comuna Baires), España (Provisional Danza), Venezuela (Compañía de Teatro Portuguesa) y por Ecuador estarán Malayerba, Palosanto, Contraelviento y el Ballet Humanizarte.
Las funciones se cumplirán del 11 al 19 de septiembre, a las 20:15, en el teatro Chushig. El actor Raymundo Zambrano presentará, como director del grupo Palosanto, la obra Los atajos de Amado.
En esta obra, Zambrano encarna a un campesino llamado Sucre Luna. Asimismo, en el montaje participará Valencia con una interpretación de El Diablo.
Las máscaras tienen un papel preponderante en esta puesta en escena.