Ecuador cerrará el año con un crecimiento inferior al promedio latinoamericano, anunció el director del Banco Central (BC), Jorge Dávalos, al advertir sobre una desaceleración de la economía, en una entrevista publicada este lunes.
"La tasa de crecimiento que esperamos para este año, un 3% y algo más, no satisface a nadie, porque el país debiera estar como cualquier otro de Latinoamérica: con tasas entre el 6 y 7%", señaló el directivo al suplemento Líderes.
La previsión inicial sobre el crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) fue de 4,3% en 2007 frente a 3,9% de 2006.
Dávalos consideró que la "desaceleración del crecimiento económico" está asociado a la "baja de la producción petrolera y, consecuentemente, en la exportación de crudo".
"También nos preocupan las metas de inversión pública que estaban calculadas en 4.200 millones de dólares. El gobierno hizo un ajuste y redujo en 1.000 millones. Esta falta de inversión quita dinámica a la inversión", expresó el directivo.
Dávalos también vinculó la moderada expectativa en el crecimiento al "momento político" previo a la elección, el 30 de septiembre, de una Asamblea que reformará la Constitución, y ante la cual el presidente Rafael Correa someterá su cargo a disposición.
"Los agentes económicos esperan a ver qué pasará con la Asamblea. Esto hace que ciertas inversiones y políticas de créditos o planes de negocios financieros, especialmente en bancos y gestiones corporativas, esperen ver un panorama más claro", comentó.
Asimismo, advirtió que las bajas tasas de crecimiento imposibilitan "distribuir mejor la riqueza y mejorar la situación de los ecuatorianos".
"Es necesario apuntar a metas más altas, con base en la inversión; lograr más ahorro interno y externo. Sobre todo incentivar la inversión extranjera, tiene que haber más productividad y competitividad", anotó.
Un 50% de los ingresos estatales proviene del petróleo. Correa ha asegurado que al final de 2007 habrá revertido la tendencia a la baja en la producción de crudo, que, según él, es consecuencia de la falta de inversión en las exploraciones en los pasados gobiernos.