Pugna por pasajes acentúa el problema de traslado para los habitantes de ambos cantones.
Estudiantes, trabajadores, profesores y pasajeros en general, enfrentaron ayer más dificultades para viajar desde Guayaquil a Playas y viceversa. Las oficinas de las cooperativas de transporte Villamil y Posorja estuvieron cerradas en ambos cantones.
Camionetas, camiones y taxis cobraban hasta dos dólares para trasladarlos desde Playas a Progreso, ahí debían coger los carros que llegan de la Península para viajar a Guayaquil, igual situación se presentaba para los que se trasladaban hacia Playas y Posorja.
El transporte desde Playas a Guayaquil está interrumpido desde el lunes pasado cuando se acentuó la pugna entre los habitantes de Progreso y del kilómetro 40 por el valor de los pasajes que cobran ambas cooperativas de transporte.
El jueves y el lunes anterior el servicio se interrumpió porque los habitantes de esas poblaciones cerraron la vía a la costa en el kilómetro 40. Ayer, quienes se negaron a viajar fueron los transportistas por temor a que sus unidades sean destruidas.
Los comuneros asentados en la vía a la costa desde Progreso hasta Guayaquil quieren que el pasaje que cubre esa ruta se mantenga en un dólar, como sucedía hasta la semana anterior. Los transportistas quieren cobrar $ 1,50, según ellos, acogiendo una tabla de valores que existe desde el año 2000.
El problema se inició el miércoles pasado, cuando los dirigentes de ambas cooperativas unificaron el precio del pasaje; anteriormente para captar más pasajeros unos cobraban menos que los otros.
Ambos grupos tenían previsto reunirse ayer en la tarde, por separado, para tomar una resolución y exponerla hoy en un encuentro que se realizará en Progreso entre los dos sectores. De no darse un acuerdo, mañana se cerrará toda la vía a la costa, de manera indefinida, advirtió Johnny Figueroa, dirigente de Progreso.
José Intriago gerente de la cooperativa Villamil, defendió la tarifa y aseguró que con ese valor ($ 1,50 de Progreso a Guayaquil) se mejorarían el servicio y las unidades. Agregó que las cooperativas de la Península cobran $ 1,50 de Progreso a Guayaquil y nadie protesta.
Al respecto, Figueroa reconoció que cobran ese valor pero aclaró que esos buses prestan un mejor servicio. Añadió que cuando se cogen esos buses antes o después de la boletería que hay en Progreso, pagan un dólar, como lo hacen actualmente.
El dirigente aseguró que la protesta se realiza porque en Progreso hay mucha pobreza. “Desde que los turistas no entran a la población por el desvío de la autopista, el 60% de los habitantes se convirtieron en jornaleros que trabajan con un salario de 3 a 4 dólares diarios, si vamos a pagar tres de ida y vuelta no les queda nada”.
TEXTUALES: Posturas
Johnny Figueroa
Dirigente de Progreso
“Los transportistas tienen la culpa, porque se hacían la competencia cobrando lo que les daba la gana”.
Yeyo Villón
Transportista
“Nosotros también gastamos en mantenimiento y pago de empleados. Las necesidades son mutuas”.