Visita. Guillermo Compeán Jiménez, nuevo director de la Comisión Interamericana del Atún Tropical (CIAT), está en Manta.
El lunes anterior concluyó el periodo de veda para la pesca del atún y los armadores renovaron, con la zarpada de los barcos, la esperanza de que las capturas de la segunda temporada del año superen a las primeras, que fueron el 14% menores a las del 2006.
La pesquería industrial y la artesanal requieren de altas sumas en el mantenimiento de las 36 embarcaciones durante los 42 días de veda.
Miles de personas (pintores, soldadores, eléctricos, carpinteros, buzos, mecánicos, choferes, maquinistas, proveedores, entre otros) se encargan del avituallamiento de los barcos y en medio de un ronroneo de motores desfilan a lo largo del muelle marginal Nº 1 de la Autoridad Portuaria, como se aprecia desde el ventanal de la oficina del director ejecutivo de la Asociación de Atuneros del Ecuador, Ramón Montaño.
Indica el directivo gremial que antes de la veda, cada año de enero a mayo hay otra faena de pesca que significó la última vez casi 64 mil toneladas de atún en conservas y un poco más de 143 millones de dólares de ingreso al país. Él ve muy positivas las reformas gubernamentales hacia el sector y espera que faciliten las actividades que desarrollan las empresas y los gremios.
Visita del Ciat
El mexicano Guillermo Compeán Jiménez, quien asumirá en octubre próximo la dirección de la Comisión Interamericana del Atún Tropical (CIAT), sostiene desde ayer reuniones con las autoridades y los gremios vinculados con la pesquería del atún.
El biólogo viene a intercambiar opiniones sobre conservación, capacidad de la flota y mejoras administrativas y técnicas en favor de los países miembros del organismo internacional.