Se pretende dar alternativas a los productores de la zona para impedir la toxicidad en peces.
La Facultad de Ciencias del Mar y la Escuela de Biología Marina, de la Universidad Estatal Península de Santa Elena, han iniciado investigaciones sobre el grado de toxicidad de algunos productos químicos y que pueden afectar la acuacultura.
Richard Duque, director de la escuela, explicó que en la actualidad se trabaja con el chame y tilapia, especies con bajos costos de producción que pueden ser una alternativa para los productores de la zona.
Según el técnico, el chame es una especie resistente a las variaciones de salinidad y temperatura y soporta largos periodos fuera del agua, además de ser un pez herbívoro y filtrador.
Dada la importancia de estas especies, la Facultad investiga cómo el cloruro de cobalto, que en ocasiones es utilizado por los productores agrícolas y que en momentos de precipitaciones es transportado por los cuerpos de agua, afecta la biología y todo el sistema de estos peces.
Para ello se hizo la prueba CL50 que es la concentración letal del 50% de la población de peces, lo utilizado para el chame fue de un miligramo por litro, con ello se encontró que causaba problemas en los ojos, desgaste del tejido dérmico y se investiga su incidencia en humanos.