La eterna devoción de los brasileños por la belleza corporal (ya sea al gastar fortunas en perfumes y cosméticos, bajar de peso para entrar en minúsculos trajes de baño o dejar al descubierto el cuerpo depilado) rinde frutos.
Las exportaciones de los productos de belleza de Brasil se han incrementado en los últimos años. En 2006, las compañías brasileñas exportaron 484 millones de dólares en cosméticos, artículos de tocador y fragancias, declaró Joao Carlos Basilio da Silva, presidente de la Asociación Brasileña de la Industria de Artículos de Tocador, Perfumes y Cosméticos. Eso fue un 152 por ciento más comparado con 2001, agregó.
En un mercado minorista entusiasta de la palabra “natural”, el abundante abasto brasileño de extractos de aceites naturales, frutas y plantas también ha jugado un papel crucial en el incremento de las ventas.
La Amazonia brasileña tiene unas trece mil especies de plantas, de acuerdo con la dependencia de investigación agrícola Embrapa.
Sólo una pequeña fracción de esas plantas ha sido analizada de forma exhaustiva y menos del 1 por ciento proporciona actualmente los ingredientes activos para cosméticos, de acuerdo con expertos.
La baya de guaraná, por ejemplo, es conocida como estimulante. La fruta del árbol de copoazú es una fuente de aceite famosa por sus cualidades humectantes. El acai, otra baya, tiene un alto contenido de antioxidantes y es rica en energía. Todas son utilizadas para elaborar cosméticos.
Ejecutivos de la industria en Brasil dicen que los productos del país son considerados de algún modo más puros. “Si uno corta una rosa del Amazonas y una rosa del centro de Francia, la brasileña estará mucho menos contaminada”, dijo Eduardo Rauen, director comercial de Amazonia Natural, una compañía cuyas exportaciones se espera crezcan de un 35 a 50 por ciento este año. “La Amazonia es más natural y ése es nuestro atractivo comercial”.
Los ejecutivos también aseguran la imagen de los brasileños como un pueblo saludable y atractivo ha ayudado a las ventas.
“Aquí en Brasil asociamos la belleza con la sensualidad, con el sabor”, declaró Arthur Grynbaum, vicepresidente ejecutivo de Boticario, la operación de franquicias de belleza más grande del mundo.
Otro factor importante es la rica historia de mestizaje de Brasil. Los fabricantes de productos de belleza se ven obligados a atenderlos a todos, lo que significa que, sin importar qué mercado extranjero sea el objetivo, tienen un producto que lo satisface.
El principal destino de los productos de belleza brasileños aún es Sudamérica, que representa el 61 por ciento de las exportaciones de Brasil. Pero bajo el Presidente Luiz Inácio Lula da Silva, Brasil ha ampliado sus horizontes de exportación.
Este esfuerzo ha contado con la ayuda de la Agencia de Promoción de Comercio e Inversión, que crea mercados extranjeros para los productos brasileños desde 2003.