La Intendencia del cantón realizó el fin de semana el cierre de bares y discotecas.
Las causas del enfrentamiento que protagonizaron pobladores del cantón Nobol y los miembros de la Policía Nacional el domingo pasado, y que incluso dejó como resultado un herido del recinto Bejagual, todavía no están claras.
Los incidentes se registraron a partir de las 17:00, cuando por orden de la Intendencia del cantón los ocho policías que integran el destacamento de Nobol efectuaban un operativo de cierre de bares y discotecas del lugar. Lo hacían porque una ordenanza municipal, vigente desde octubre del 2005, señala que los salones, bares y cantinas deben estar abiertos hasta las 16:00 los domingos.
El alcalde de Nobol, José Villamar Figueroa, indicó que los problemas surgieron porque los propietarios de los establecimientos señalados no cumplían con las disposiciones municipales.
Explicó que además del control a los bares y discotecas también se busca regular el expendio de bebidas alcohólicas en la av. Amazonas, que es la principal de Nobol.
“Está prohibido que la gente venda o consuma licor en este sector y cerca de lugares públicos como iglesias, escuelas, parques y cementerios, pero nadie hace caso”, sostuvo Villamar.
Sin embargo, varios propietarios de estos establecimientos dijeron que algunos de los policías que actuaron en el operativo de control de bares estaban en estado etílico.
Esto dio lugar a las peleas que terminaron incluso con disparos y gases lacrimógenos a otras personas que no tenían que ver con el problema, afirmó Ingrid Almeida, propietaria de un minimarket en la av. Amazonas.
Una tercera versión refiere que los incidentes se originaron por un grupo de pobladores de Bejagual que siempre causan problemas, dijo un morador.