Dios me ama, proporcionándome ideas divinas y bendiciéndome con prosperidad.
Prosperidad
Como una de las creaciones amadas de Dios, soy bendecida con ideas divinas, la base para lograr posibilidades ilimitadas. Al centrar mi mente en Dios, aquieto mis pensamientos y dejo ir las preocupaciones del día. Siento que un fluir de ideas me animan a ser creativo y doy rienda suelta a mi imaginación.
Las ideas divinas sobre las cuales actúo hacen surgir una abundancia de bien.
Sin duda, sé que todo lo que imagine posible, lo es. Avanzo con fe, consciente de que la inspiración divina toma forma.
Soy una idea divina en expresión y rodeada por ejemplos ilimitados de las bendiciones abundantes de Dios. Vivo y prospero en un universo abundante, alimentado y sostenido por el amor de Dios que todo lo abarca.
–Salmo 37:4
“Deléitate asimismo en Jehová y él te concederá las peticiones de tu corazón”.