Los vehículos volvieron hoy al módulo del estacionamiento del aeropuerto de Madrid-Barajas que quedó destruido el pasado 30 de diciembre por la explosión de una furgoneta bomba colocada por ETA, que mató a dos ecuatorianos.
Un Citroen rojo, conducido por un hombre, fue el primer vehículo que accedió al módulo reconstruido, después de que fuera inaugurado por la ministra de Fomento, Magdalena lvarez, que rindió un homenaje a los fallecidos: Carlos Palate y Diego Armando Estacio.
La ministra se dirigió en primer lugar a la plaza número 403 de la planta 0, donde Palate había estacionado su vehículo minutos antes de que explotara la furgoneta en la mañana del 30 de diciembre, y donde el Gobierno ha colocado un monolito en su recuerdo.
Posteriormente, fue a la primera planta, donde en la plaza 614 se ha instalado también una "columna seccionada" con una placa con el nombre Diego Armando Estacio, en homenaje a su memoria.
El atentado, con el que ETA puso fin a más de tres años sin atentados mortales, derribó un 90 por ciento del módulo D, en cuya reconstrucción se han invertido 24,5 millones de euros (unos 34 millones de dólares al cambio actual).
A esta cifra hay que sumar los 12 millones de euros (17 millones de dólares) que el Consorcio de Compensación de Seguros (CCS) prevé abonar por daños a vehículos, ya que se registraron más de 2.100 reclamaciones y unos 700 automóviles sufrieron daños.
La ministra de Fomento destacó que la reconstrucción es "un ejemplo palpable de los resortes que tiene nuestra sociedad y de su gran capacidad para recuperarse de atentados".
Recordación a dos ecuatorianos
La ministra expresó su "emoción contenida y el dolor aún latente" por el atentado, y sostuvo que "los demócratas sabemos reaccionar frente al infortunio con firmeza y determinación".
Recordó "a todos los que han sido víctimas de la barbarie terrorista", y expresó su pesar, afecto y solidaridad a las familias de Diego Armando Estacio y Carlos Alonso Palate, así como a las personas que resultaron heridas en el atentado de Barajas.
El atentado también afectó al edificio principal de la terminal 4, situado enfrente del aparcamiento, en el que se han repuesto 4.000 metros cuadrados del muro-cortina de cristal que cubre la fachada.
También se han repuesto 3.000 metros cuadrados de la cubierta de bambú que cubre la terminal y 150 metros de una de las pasarelas que une el edificio principal de la T-4 con el aparcamiento.