El Tribunal Supremo Electoral (TSE) decidió este jueves no autorizar la difusión de encuestas a boca de urna, ni conteos rápidos para la elección de asambleístas del próximo 30 de septiembre ante la posibilidad de especulaciones sobre los resultados.
El presidente del TSE, Jorge Acosta, dijo que la decisión se tomó con el fin de abundar en transparencia porque conocíamos que algunas personas, algunos sujetos políticos iban a realizar alguna encuesta a boca de urna y pretendían decir que han ganado absolutamente las elecciones.
Explicó que si el tribunal termina el conteo oficial en 15 o 20 días no creo que estemos demorándonos demasiado (por la complejidad del proceso) aunque aspiramos hacerlo mucho antes.
Los únicos resultados oficiales los vamos a dar nosotros... lo demás carece de legitimidad, añadió.
A Santiago Pérez, representante de la firma encuestadora que lleva su nombre y que tiene planeado realizar encuestas a boca de urna, le pareció mal que se haya tomado la decisión de prohibir la difusión de resultados sin un sustento técnico.
Considera que el TSE adoptó la medida sin consultar a las empresas sobre si tenían la garantía técnica para llevar adelante el proceso.
El exit poll (a boca de urna) y el conteo rápido son instrumentos de la democracia diseñados para brindar transparencia y tranquilidad el día de las elecciones a los electores y a los actores políticos para que asuman y respeten los resultados que van a venir más adelante, afirmó.
José Valencia, director de la organización de veeduría Participación Ciudadana, que tenía previsto realizar un conteo rápido afirmó que nos llama muchísimo la atención esta decisión y dijo que de confirmarse nos parecería que se estaría violentando el ejercicio de libertades básicas en una democracia.
La decisión echaría abajo, afectaría a una parte importante de la observación electoral de nuestra organización, reconocida por el TSE como entidad veedora del proceso.
Sobre el tiempo en que el TSE espera tener resultados oficiales consideró que es un lapso bastante grande que naturalmente dejaría una laguna, un periodo de desconcierto, de especulación en el país.