La resbaladera se prepara con arroz y puede ser combinada con otros ingredientes.
También conocida como chicha de arroz o chica santa, la resbaladera es una bebida que se convirtió en el sustento de Roberto Evangelista Torres, propietario de La Parada, sitio que desde hace 40 años ofrece ese producto.
Esa bebida se expende también en otros lugares como en el quiosco El Garito, cuyo dueño Gary Josa, vendendesde hace doce años la resbaladera.
Evangelista recuerda que su padre le comentaba que antes la bebida era consumida más en los cumpleaños. “Ahora la juventud casi no la conoce. Los jóvenes que vienen a mi local son los hijos de aquellos que eran clientes de mi padre”.
El libro Estampas de Guayaquil, del folclorista Guido Garay, consigna que en esta ciudad la denominación de resbaladera lo tuvo uno de los más acreditados establecimientos que vendía el refresco durante la primera mitad del siglo pasado. Luego, similares negocios popularizaron el término y por último este se arraigó para referirse por igual a locales y preparaciones.
Actualmente, la preparación de la resbaladera es distinta en cada negocio. Hay locales que tienen sus propias “recetas secretas”, como manifiesta Yolanda Torres.
Ella prepara la bebida y el helado con el que lo acompaña. Además, en el quiosco La Parada se venden humitas, pasteles y la chicha de jora. “Muchos quieren saber mi receta. Algunos quieren imitarla, pero ninguno la puede igualar”, manifiesta sonriendo.
A pesar de que los negocios tienen sus propias recetas, todos utilizan el arroz como el producto principal.
“En la actualidad hay resbaladeras tradicionales y comerciales, y aunque el sabor no es igual todos usamos el arroz como el ingrediente base”.
Mientras que en el negocio de Gustavo Ramos, propietario del Minimarket Papacini, ubicado en las calles Rumichaca y Nueve de Octubre, venden la bebida sin helado y la preparación está en manos de tres trabajadores del lugar.
Señala que vende de 100 a 120 vasos diarios a $ 0,25 cada uno. Agrega que recién hace cuatro años empezó la venta de esta bebida, que hasta el momento le ha dado buenas ganancias.
“Antes aquí vendía licor, pero no me iba bien. Ahora con la chicha y el resto de preparaciones como las empanadas he podido mantenerme”, asegura.
Pocos son los lugares que todavía mantienen vigente esta tradición. Están los de Seis de Marzo y Gómez Rendón, García Moreno entre Luque y Aguirre y el de Rumichaca y Nueve de Octubre.
Ramos dice que la tradición de consumir esta bebida se está perdiendo. “Los que preparamos la resbaladera somos pocos. Es una bebida tradicional que no debemos dejar morir”.
Cada vaso de resbaladera cuesta de $ 0,25 a $ 1,00. Hay locales como el de Gary Josa, donde venden el producto en galón a $ 4.
Atención
En el negocio de La Parada atienden de lunes a viernes de 08:00 a 16:00, mientras que el horario de los sábados es de 08:00 a 14:00.
En este lugar la bebida se la sirve con helado y acompañada de biscotelas.
Precios
En el quiosco de Gary Josa, ubicado en Seis de Marzo y Gómez Rendón, los precios por cada vaso de resbaladera van de $ 0,25 a $ 1,00.