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Edición del DOMINGO 23 de Septiembre del 2007 EL UNIVERSO inicio e-mail
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El espacio sideral de Café Tacuba
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Texto: Ricardo Rivadeneira

El momento en que sus máscaras revelan la humanidad de sus visiones es cuando esta banda trasciende todas las fronteras y futuras barreras”.

Al escuchar la nueva canción de Café Tacuba, uno se catapulta automáticamente hacia lo que el ufólogo Jaime Rodríguez aún describe como el espacio sideral. Es que existen innumerables palabras en nuestro universo que, lamentablemente, no pueden unir con exactitud algún enunciado apropiado que le haga justicia a este grupo mexicano.

Esta banda, originaria de la localidad conocida como Ciudad Satélite en el estado de México, ha seguido en un encaminado viaje desde su formación en 1989. Su reciente disco, Sino, se presenta al mundo con el primer sencillo Volver a comenzar, algo que quizá es lo que se proponen los cuatro integrantes de Café Tacuba cada vez que comienzan a delinear un nuevo trabajo; hacia atrás, ni para tomar vuelo.

Esta frase aparece en escena solo si alguien se pasa un par de minutos leyendo de manera meticulosa, con pipa y lupa Sherlock Holmeana, el diminuto texto que aparece en el arte del disco Reves/Yo soy (1999). Y son estos pequeños misterios, sorpresas e intrigas, tanto en su presentación como en su música, lo que nos atrae con curiosidad a esta Chilanga Banda.

Cada álbum es diferente y usualmente arrastra uno que otro sonido de antaño, pero los tacubos se esfuerzan sobremanera por traernos discos nuevos, frescos y conceptuales, generalmente relacionados con recorridos evolutivos, con un principio y un final, pero nunca un retroceso.

Volver a comenzar evoca el sonido de una ópera rock, similar a Bohemian Rhapsody de Queen y al Paranoid Android de Radiohead. Una canción dividida en tres partes que como un farol de algún viejo puerto nos señala el camino hacia nuestra calma interna. Es un tema que nos invita a cerrar libros, olvidar nuestros remordimientos y más que nada mirar hacia adelante.

Café Tacuba suele obligarnos a ver más allá siempre y cuando entendamos y comprendamos nuestro entorno, de esta manera, nos exige involucrarnos para permitirnos el paso hacia un nuevo plano. Como en su segundo disco Re (1994), donde nos adentramos hasta las raíces de su país y no nos queremos ir.

Este álbum, comparado con el White Album de The Beatles por su eclecticismo, se convierte en la perfecta banda sonora si alguien quiere recorrer la geografía mexicana junto con el Chavo del 8 o los personajes de Y tú mamá también. Sin embargo, a pesar de parecer incrustados en su cultura, resultan tan familiares a nuestra vista y a nuestros oídos, parecen… casi nuestros.

De manera enigmática logran un sentido de pertenencia casi inadmisible a pesar de que la universalidad de sus canciones no es tan palpable.

Esto se ve reflejado en los constantes cambios de nombre del vocalista de la banda, Rubén Albarrán, quien no solo renueva su estilo fashionista con cada nueva presentación, sino que va mutando de disco en disco a una nueva criatura.

Se pueden contabilizar alrededor de quince nombres, entre los cuales figuran Pinche Juan, Cosme, Masiosare Anónimo, Nrü, Amparo Tonto Medardo In Lak’ech, Gallo Gasss, Élfego Buendía, Sizu Yantra y Ixxi Xoo, su álter ego en su disco Sino. Como verán, tiene más nombres de lo que Elizabeth Taylor ha tenido esposos, un cambio siempre es necesario para no perder el gusto.

Los mejores momentos de Café Tacuba son cuando abren sus alas hacia el mundo y se convierten en seres llenos de empatía. Nos meten dudas, nos provocan preguntas, nos inhiben a ratos solo para sacudirnos al otro, es en el momento en que nos hablan del espacio, de los niños, de nuestros padres, de nuestros dioses, de ingratas y hombres impasibles, de aquellos que miran nuestros ojos al ver otros rostros.

El momento en que sus máscaras revelan la humanidad de sus visiones es cuando esta banda trasciende todas las fronteras y futuras barreras; justo cuando alcanzamos a entrelazarnos en un abrazo entre personas que jamás hubiéramos pensado conocer y mucho menos admirar.

EL AGUACATE en Radio City: FM 89.3 Guayaquil y FM 99.7 la Península, de lunes a viernes, 18:00


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