Representantes afirman que la entidad no cumple con las normas de control internacional.
En lo que va del año, la Corte de Justicia de Guayaquil ha recibido tres amenazas de bomba.
Aunque todas han resultado falsas, la demora con que se han realizado las evacuaciones de los usuarios revela la falta de seguridades que existe en el inmueble.
Este, según los funcionarios de la entidad, no cumple con las normas internacionales para afrontar emergencias como terremotos o incendios.
Georgina Toral, directora del Comité de Seguridad de la Corte, indica que el problema se origina por la falta de personal de vigilancia y la ausencia de escaleras de emergencia para los diez pisos de ese establecimiento.
A las 09:15 del pasado 22 de agosto, una llamada anónima alertó a los miembros del Comité de Seguridad de la Corte de Justicia de Guayaquil sobre la supuesta presencia de una bomba en esa institución.
Dada la alarma, cerca de 40 policías que acudieron a resguardar el establecimiento y el personal civil de seguridad comenzaron el desalojo de cientos de personas que ahí se encontraban. Sin embargo, la tarea no resultó fácil. Empleados, visitantes y abogados se tomaban su tiempo para recoger sus pertenencias, guardarlas en su cartera y bajar por las escaleras o ascensores conversando, sin ningún apuro.
Tanto así que a las 09:50, cuando llegaron los elementos de la Unidad de Explosivos del Grupo de Intervención y Rescate (GIR), unas 30 mujeres continuaban haciendo fila en el área de Pagaduría de los juzgados de la Niñez para cobrar las pensiones alimenticias.
Incluso, una de las mujeres se enfrentó a un policía cuando este trató de sacarla de la Corte a la fuerza. “La gente es irresponsable quedándose cuando su vida está en peligro”, manifestó el uniformado, quien tuvo que amenazar con llevarse detenida a la mujer para que esta salga de la institución.
Una hora después, el GIR determinó que en el edificio no había ningún explosivo. “Las amenazas son mentiras para evitar que se realicen las audiencias, por eso ya nadie las toma en serio”, afirmó un funcionario sin identificarse.
Esa fue la segunda ocasión en que la Corte recibió una llamada de alerta en lo que va del año. Sin embargo, aunque hasta ahora ninguna de las amenazas hayan resultado ciertas, el peligro en esta institución es evidente, pues según sus funcionarios, pese a que el edificio fue construido hace 27 años, aún no cumple con las leyes internacionales de seguridad.
Georgina Toral, directora del Comité de Seguridad de la Corte durante los últimos dos años, sostiene que las fallas de control se originan en las falencias de la infraestructura del edificio.
“La construcción no presta las seguridades necesarias y ahora solo queda readecuar el establecimiento”, refiere la representante, quien indica que el establecimiento, de diez pisos, carece de escaleras de evacuación. Las únicas rutas de escape, dice, son las cinco puertas que se usan normalmente para el ingreso del público.
En dos de estas entradas (por el lado de la av. Nueve de Octubre y la puerta que une al edificio con el CNJ) se pueden observar detectores de metales, que según empleados, hace mucho tiempo dejaron de funcionar y se han convertido en simples “adornos”. Al respecto, Carlos Ávila, subdirector financiero de la Corte, señala que los artefactos serán reparados y entrarán en funcionamiento a partir de octubre.
La falta de personal de control es otro de los problemas que enfrentan, según Toral. Es que para resguardar las instalaciones, apenas cuentan con 16 civiles del área de seguridad, 11 policías y 5 guardias privados.
“Al menos necesitamos 20 gendarmes más para vigilar a tanta gente”, agrega Toral, quien indica que diariamente acuden a la Corte 5.700 personas entre abogados, empleados judiciales y usuarios.
Diferente opinión tiene Ávila, quien afirma que las situaciones de emergencia están controladas. “Las brigadas de seguridad están debidamente capacitadas y distribuidas por cada piso y en caso de algún desastre, estas personas se encargarán de orientan e informar a los visitantes”, asevera.
Sin embargo, la última capacitación para manejo de emergencias que recibieron estos grupos de ayuda por parte del GIR fue hace dos años, informa Toral, quien manifiesta que desde el 2008 se retomarán estas charlas de prevención. “Esperamos que no ocurra una desgracia hasta entonces”, manifiesta.
3 Emergencias. Es el número de amenazas de bomba que se han registrado en la Corte de Justicia de Guayaquil en lo que va del año. Todas resultaron ser falsas. La última ocurrió el pasado jueves.
32 Custodios. Es la cantidad de personas que se encargan de la seguridad de esta institución, entre brigadas de civiles, policías y guardias privados.
Opiniones
Franklin Méndez
Judicial
“No hay información sobre qué acciones tomar en las emergencias. Cuando hay una amenaza de bomba no sabemos qué hacer”.
José Pagüay
Abogado
“No hay señalizaciones ni gente que ayude en una emergencia”.
Isabel Cedeño
Ama de casa
“Deberían capacitar a los usuarios para saber qué hacer, porque el peligro está en todos lados”.
Angie Gómez
Estudiante de Leyes
“No hay indicaciones ni seguridad para las personas que vienen a diario a este lugar, deberían informar a los visitantes y a los trabajadores”.