La candidata venezolana dijo que regresaría a su país enamorada de Ecuador.
La venezolana Jennifer Schell dice que desde que quedó entre las cinco finalistas del Reina Mundial del Banano 2007 rezó para ganar y al conquistar el título no lo creía.
Schell, de 22 años, fue una de las quince concursantes que el pasado viernes se disputaron la corona en la gala que se desarrolló en esta ciudad.
Tras la velada de elección, Schell dijo haber disfrutado su permanencia en Ecuador y saboreado la comida típica, especialmente los platos elaborados con banano y mariscos. Asimismo confesó que sus mejores amigas en el certamen fueron Miss Panamá y Miss Brasil.
Al retornar a Venezuela lo primero que hará será contar sobre la calidez de los ecuatorianos y los encantos naturales de Machala. También reveló que en seis meses se graduará como politóloga, por cuyos estudios ha recibido premios a la excelencia académica en la Universidad Fermín Toro.
Allí es donde estudia Ciencias Políticas, carrera que acogió tras un intercambio cultural en Bélgica en el 2002. “Ese año fue muy candente para Venezuela, pues hubo un paro petrolero y otras situaciones críticas. Pasé la Navidad en la Embajada de Venezuela y conocí de cerca las relaciones diplomáticas”.
Schell es hija de un migrante alemán de la II Guerra Mundial que llegó a Venezuela. Domina el idioma de su padre, así como el inglés y francés.
Ha vivido en Europa y en Barquisimeto, donde reside. Integra el programa de voluntariado Soñar despierto, que dos veces al año agasaja a niños de escasos recursos. También forma parte del grupo Legionarios de Cristo.
La Reina Mundial del Banano 2007 mide 1,80 m, conduce el programa de televisión ‘Proyectos TV’, practica el windsurf y las bolas criollas, deporte típico venezolano.