El paracaidista guayaquileño Stanley Angelo Mera Vera, de 20 años de edad, quien era soldado en la fuerza española desde el año anterior murió este lunes en Afganistán.
El ministro español de Defensa, José Antonio Alonso, confirmó la muerte de dos soldados del contingente español, uno de ellos de nacionalidad ecuatoriana, que fallecieron cuando el vehículo blindado en el que viajaban en la zona de Farah pisó un artefacto explosivo.
Los fallecidos son Stanley Mera Vera, de origen ecuatoriano, de la ciudad de Guayaquil, y el español Germán Pérez Burgos.
El guayaquileño era caballero legionario paracaidista de la I Bandera Paracaidista con sede en Paracuellos del Jarama (Madrid), desde 2006.
La muerte del joven ecuatoriano, en un ataque en el que también murieron otro soldado de nacionalidad española y un intérprete afgano, "representa el sacrificio de muchos de nuestros jóvenes que tienen que salir del país e incluso alistarse a ejércitos que no son de donde ellos nacieron para poder mejorar su situación", dijo el presidente ecuatoriano, Rafael Correa, quien se encuentra en Nueva York.
Correa hizo estas declaraciones en los pasillos de Naciones Unidas después de encontrarse con el presidente del gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, quien le comunicó personalmente la noticia de la muerte de su compatriota.
Otros heridos
También resultaron heridos graves tres soldados, identificados como Rubén López García, Julio Alonso Sanjuán y Oscar Bertoméu.
El ministro español de Defensa explicó en una conferencia de prensa que se produjo una explosión causada por "un artefacto explosivo activado por la rueda trasera del BMR".
El vehículo blindado alcanzado por la explosión era el "primero de una columna de cinco" que finalizaba una misión y que se disponía a dar el relevo de la misma a "una unidad italiana".
En la misión que, según el ministro, "no se estaba ejerciendo ninguna operación fuera de los planes de la ISAF (Fuerza de Asistencia a la Seguridad en Afganistán de la ONU)", participaban, junto a los soldados españoles, el 207 cuerpo del Ejército afgano y fuerzas de la policía de ese país.
El ministro dijo asimismo que el vehículo blindado en el que viajaban las víctimas estaba dotado de inhibidores de frecuencia para evitar atentados y "es de los mejores" que hay en Afganistán.
"Mantenemos nuestro compromiso con la misión de ISAF de Naciones Unidas", agregó el ministro español, quien dijo que es preciso seguir en Afganistán para "evitar que el terrorismo controle el país" y lo exporte fuera y que los talibanes recuperen el poder, "lo que desestabilizaría la región".
Alonso expresó el pésame a las familias de los soldados fallecidos, para los que mostró su "admiración y recuerdo", y afirmó que el Gobierno español estará al lado de sus familiares, al igual que en el caso de los heridos, "para todo lo que vayan a necesitar".
Los heridos graves han sido trasladados a un hospital de Farah y los leves a Herat, pero el Gobierno español intentará enviar hoy mismo un avión "medicalizado" para trasladar a España a los más graves, señaló el ministro.
El ataque contra el contingente español se produjo solo un día después de que dos militares italianos y sus intérpretes fueran secuestrados también en la provincia de Herat.
Los italianos fueron liberados este lunes en una operación conjunta de tropas italianas y británicas, en la que cinco de sus captores murieron.
España contribuye a la misión de la ISAF en Afganistán con 690 soldados que están desplegados principalmente en la provincia de Herat, en el oeste de Afganistán.