El líder de Izquierda Unida (IU), Gaspar Llamazares, pidió este lunes la retirada de las tropas españolas desplegadas en Afganistán, que han perdido esta mañana a dos de sus hombres tras la explosión de una mina.
"No es el momento de aumentar las tropas en Afganistán, de incrementar la ocupación, de confundir la seguridad con la guerra, sino que es el momento del repliegue, de que las tropas españolas tengan un calendario preciso de retirada de aquel país", declaró en el Congreso de los Diputados el líder del partido ecocomunista español, aliado del gobierno socialista.
"Da la impresión de que nuestra presencia (en Afganistán) va a ser 'sine die', sin final", agregó Llamazares en una conferencia de prensa, después de expresar su solidaridad con las familias de los soldados fallecidos, un español y un ecuatoriano, y de los seis otros que resultaron heridos.
Por otro lado, el Partido Popular, formación conservadora en la oposición, exigió que el jefe de Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, comparezca en el Congreso para que "diga de una vez la verdad" sobre los "riesgos" que corren los soldados españoles en el "escenario de guerra" de afgano.
Desde Nueva York, Rodríguez Zapatero expresó su "apoyo absoluto" al Ejército español y aseguró que "no hay ninguna previsión" de aumento de tropas en Afganistán, según unas declaraciones difundidas este lunes por medios de comunicación españoles.
Sin embargo, el ministro de Defensa, José Antonio Alonso, había anunciado esta mañana que pedirá al Parlamento autorización para enviar al país un refuerzo de 52 militares, cuya misión consistirá en entrenar y formar al Ejército afgano.
"España mantiene su compromiso con la misión de la ISAF", afirmó Alonso, subrayando que "Afganistán es un país estratégico" y que podría producirse una gran "desestabilización en la región si los talibanes volviesen al poder".
España tiene desplegados cerca de 700 hombres en el oeste de Afganistán, en el marco de la misión de la Fuerza Internacional de Asistencia a la Seguridad (ISAF) de la OTAN.