Mientras sobrevolaban la selva amazónica de Perú en busca de taladores de árboles ilegales, un grupo de ecologistas se sorprendió al ver a un grupo de 21 indígenas que según el equipo pertenecen a una comunidad que vive aislados voluntariamente.
El grupo indígena, entre los que se veía niños y adultos, que apenas usaba prendas que cubrían sus genitales, y cuya etnia no ha sido aún identificada, fue fotografiada y filmada en video a mediados de septiembre a lo largo de un banco de arena en el río Las Piedras, dentro del parque nacional Alto Purús, cercano a la frontera con Brasil.
Una mujer del clan se preparaba para disparar una flecha con un arco mientras la avioneta en la que viajaban los ecologistas pasaba por sobre sus cabezas, dijo el miércoles a AP Ricardo Hon, coordinador del parque nacional, que también estaba en el vuelo.
Hemos encontrado cinco sitios más con este tipo de refugios en el mismo río, dijo Hon en una entrevista telefónica, al referirse a las tres pequeñas casas hechas con ramas de árboles donde estaban los indígenas. Este grupo es nómada, agregó.
Grupos humanos que residen en la cuenca amazónica se han desarrollado lejos del contacto con la civilización temerosos por contraer enfermedades, para evitar la contaminación, o escapando de los taladores de árboles.
Atossa Soltani, fundadora y directora de Amazon Watch, una organización no gubernamental de defensa de la ecología, dijo que grupos indígenas de la selva peruana escogieron el aislamiento voluntario hace cien años cuando se dio el auge del caucho en la zona.
La explotación de petróleo, gas, y madera también han incidido en el retiro de los habitantes de la zona.
Soltani estimó que hay alrededor de 65 tribus viviendo de esa manera a lo largo de toda la cuenca amazónica.
Para muchos de estos grupos, el contacto con forasteros representa serias amenazas a su supervivencia porque sus organismos no poseen un sólido sistema inmunitario para defenderse de las enfermedades del exterior, dijo.
Agregó que la experiencia en la zona amazónica demuestra que en pocos años de contacto con el exterior, un tercio, o la mitad de la población de una tribu puede morir por algún contagio de enfermedad.
Perú ha sido duramente criticado por grupos defensores de derechos humanos por la deficiencia en la protección de la explotación industrial de indígenas que habitan en lo profundo de la jungla.