La agrupación gobiernista dice que impulsará el ahorro en la operación de la Asamblea.
El Gobierno y el movimiento Acuerdo PAÍS empezaron ya a delinear la estrategia que aplicarán durante las siguientes semanas para la organización de la Asamblea Constituyente.
Ayer en Carondelet se produjo una nueva reunión entre el primer mandatario, Rafael Correa, y el futuro presidente de la Asamblea, Alberto Acosta.
En ese encuentro, en el que también participaron Fernando Cordero, posible asambleísta, y Augusto Barrera, del buró político de PAÍS, se discutieron los lineamientos logísticos, administrativos e incluso económicos bajo los que se debe instalar la Constituyente.
Entre otras cosas, Acuerdo PAÍS no quiere que sus asambleístas lleguen a Montecristi sin preparación previa sobre el funcionamiento de un órgano legislativo y sin conocimientos profundos sobre el proyecto de reformas estructurales que propone el Gobierno.
De ahí que, según confirmaron Acosta y el ministro coordinador del Frente Político, Fernando Bustamante, los asambleístas de la agrupación participarán en talleres de discusión.
El siguiente paso de la estrategia es buscar un acercamiento con las otras fuerzas políticas que integrarán la Asamblea, pero solo con aquellas que pueden tener afinidad o cercanía con los proyectos de PAÍS.
Es decir que no se buscarán acuerdos con partidos como Sociedad Patriótica o el Prian, ratificaron Acosta y el ministro de Gobierno, Gustavo Larrea, quien será el principal interlocutor entre el Ejecutivo, el bloque asambleísta de PAÍS y las otras fuerzas políticas.
Ya en el escenario de operaciones de la Constituyente, los tres asambleístas más votados de PAÍS (posiblemente Acosta, Aminta Buenaño y Fernando Cordero) serían quienes lideren los diálogos con las organizaciones políticas.
En principio, PAÍS confía en lograr consensos con la ID, la RED, el MPD y Pachakutik, si este alcanza escaños en la Asamblea.
También se aspira a llegar a entendimientos con las nuevas agrupaciones representadas en la Constituyente, entre ellas el movimiento UNO.
Cordero aseguró que PAÍS y el Gobierno solo esperan que el Tribunal Supremo Electoral (TSE) proclame la integración definitiva de la Asamblea, para iniciar esas conversaciones.
“Lo que se buscará es una forma natural de reconocimiento de quienes estamos con el cambio o en contra de él”, señaló Cordero, quien refirió que lo que se quiere es tener la más amplia votación posible para las reformas constitucionales y con ello dar mayor legitimidad al proceso.
En cuanto al aspecto logístico y económico, Acosta y Cordero recibieron ayer información de los avances en la construcción de la sede de la Asamblea en Montecristi.
Tenían previsto reunirse con el ministro de Economía, Fausto Ortiz, para revisar las cifras para el funcionamiento de la Constituyente.
Cordero indicó que lo que se quiere es ahorrar la mayor cantidad de recursos y no generar mucho dispendio económico.
Una de las vías para lograrlo sería cambiar la mecánica de asesoría de los asambleístas.
Lo que PAÍS propone es que en vez de que cada uno cuente con asesores personales, sea el bloque de cada organización política el que posea asesorías colectivas. Eso sí, quienes cumplan esas funciones deben tener un alto perfil profesional y académico.
Otra propuesta se relaciona con la optimización del tiempo de trabajo de la Asamblea y por eso PAÍS plantea que las sesiones de la Constituyente sean de lunes a viernes y con un mecanismo de descentralización.
“Las sesiones plenarias serían en Montecristi, y las sesiones sectoriales o temáticas en otras ciudades”, señaló.
TEXTUALES: Lo que se dijo
Fernando Cordero
Posible asambleísta
“Sobre los tres asambleístas más votados de PAÍS recae la organización de la Asamblea”.
Gustavo Larrea
Ministro de Gobierno
“Si el bien común es el objetivo, subordinaremos las ideas individuales a las del colectivo”.
Cifras
Del funcionamiento
180
Días “calendario” será el tiempo que dure la Asamblea Constituyente.
130
Asambleístas se posesionarán en sus cargos a mediados de noviembre, aproximadamente.