El más alto responsable chino en el Tíbet declaró este martes estar "muy indignado" por el trato al Dalai Lama en el extranjero, aunque no criticó directamente a Estados Unidos, país que el monje tibetano visita esta semana.
"Estamos muy molestos e indignados porque lamentablemente el Dalai Lama es acogido y respetado por gobiernos de ciertos países", declaró el secretario del Partido Comunista chino en el Tíbet, Zhang Qingli, quien denuncio "las ingerencias en los asuntos internos chinos".
"El Dalai Lama traicionó y huyó de su patria (...) desde entonces no cesa de dirigir actividades por la independencia", añadió el dirigente chino cuando fue preguntado por la entrevista que celebrarán este martes el líder espiritual budista y el presidente estadounidense George W. Bush.
El miércoles, el Premio Nobel de la Paz de 1989 recibirá la medalla de oro del congreso estadounidense, la más alta distinción civil del Parlamento norteamericano, una ceremonia a la que asistirá Bush.
Será la primera ocasión que el presidente estadounidense participará en un acto de reconocimiento público a un hombre que encarna la lucha por los derechos humanos.
Una reunión internacional sobre el programa nuclear iraní, prevista para el miércoles en Berlín, fue aplazada sine die como muestra de indignación china por el recibimiento al Dalai Lama en Estados Unidos, según fuentes diplomáticas.