El presidente ruso, Vladimir Putin, aclaró este martes a Washington que Moscú no aceptará una acción militar contra Irán y persuadió a otros estados del mar Caspio a descartar tales ataques dentro de la región.
Putin también invitó al presidente iraní, Mahmoud Ahmadinejad, que según Washington busca construir bombas atómicas bajo un programa nuclear encubierto, a Moscú para sostener charlas, informaron agencias de noticias rusas.
La fecha para la visita de Ahmadinejad sería acordada a través de canales diplomáticos, indicó la agencia de noticias RIA, citando una declaración de ambos líderes.
Previamente, en comentarios dirigidos a Estados Unidos, Putin declaró durante sus negociaciones en Irán: "No deberíamos ni siquiera pensar en utilizar el uso de la fuerza en esta región".
"Necesitamos acordar que el uso del territorio de uno (de los estados) del mar Caspio en el caso de una agresión contra otro es imposible", dijo el mandatario ruso a los presidentes de Irán, Azerbaiyán, Kazakhistán y Turkmenistán en la cumbre de países del Mar Caspio.
Irán está envuelto en una disputa por temas nucleares con potencias occidentales que lo acusan de buscar el desarrollo de armas nucleares y Washington se ha negado a descartar una acción militar si la diplomacia no resuelve el problema.
Cuando se le preguntó sobre la invitación de Rusia a Ahmadinejad, un funcionario del Departamento de Estado de Estados Unidos dijo: "Depende de los rusos el determinar cómo quieren manejar sus relaciones bilaterales con Irán".
Los comentarios de Putin sobre el uso del territorio también parecían estar dirigidos a Azerbaiyán, donde el Ejército de Estados Unidos ha inspeccionado campos de aviación.
Medios rusos han sugerido que Washington podría estar intentando negociar el derecho a usar sus instalaciones militares, algo que la ex república soviética rechaza.
Rusia está molesto por lo que ve como intentos por parte de Occidente para terminar con su influencia en los ex estados soviéticos.
En la declaración final de la cumbre, las naciones del Mar Caspio apoyaron el llamado de Putin e indicaron que "bajo ninguna circunstancia permitirán (el uso de sus) territorios por parte de terceros países para lanzar ataques o cualquier otra acción militar contra otro estado miembro".
Los países también reconocieron los derechos de todos los firmantes al Tratado de No Proliferación Nuclear, que incluye a Irán, para desarrollar energía nuclear pacífica.
Ahmadinejad, que insiste en que Teherán no detendrá un trabajo atómico que asegura es pacífico, elogió la declaración del Mar Caspio.
La visita de Putin a Irán, la primera de un líder del Kremlin desde 1943, es seguida de cerca debido al posible poder que Rusia tendría para influir sobre Irán, a nombre de las potencias mundiales, usando sus lazos económicos y nucleares.
Rusia está construyendo la primera planta nuclear iraní en la ciudad portuaria de Bushehr. Rusia dice que Irán está atrasado en los pagos por la planta, lo que ha causado demoras en la construcción, pero Teherán dice que está al día en sus obligaciones y que Moscú está cediendo a la presión occidental.