El llevar a miles de peninsulares a Quito para obligar a los legisladores a aprobar el proyecto de provincialización de Santa Elena, no es coaccionar al Parlamento, aseguró esta mañana el alcalde de ese cantón, Dionisio Gonzabay, quien se encuentra congregado con los manifestantes en los exteriores del Legislativo.
A criterio de Gonzabay, la manifestación es una rebelión, "una libre expresión democrática de los peninsulares", que busca una respuesta del Legislativo, lejos de la decisión que el segundo poder del Estado pueda tomar.
Para el alcalde peninsular, lo verdaderamente importante es que el Congreso Nacional haga el segundo y definitivo debate de la propuesta de provincialización de Santa Elena.
Señaló que con la masiva congregación de peninsulares, "nosotros estamos dándole respaldo para que los señores diputados comprendan que tienen una misión, y la obligación de determinar hoy si somos provincia o no".
El Alcalde dijo al noticiero de Teleamazonas que “el pueblo se rebela a veces cuando el político ofrece hacer honrar su palabra, y cuando tiene que hacerlo no lo hace”.
Con la manifestación, han logrado que ocho diputados del Partido Sociedad Patriótica (PSP) comprometan su voto para la aprobación del proyecto de provincialización, refirió.
Pero si los parlamentarios rechazan la provincialización de la Península, Gonzabay aseguró que los manifestantes regresarán sin problemas a sus respectivos cantones.
No obstante, el coordinador del Comité de Provincialización, Patricio Pinoargote, dijo desconocer lo que los peninsulares puedan hacer si la respuesta es negativa.
"Yo no respondo, no sabemos qué podría hacer el pueblo indignado ante una situación de esta naturaleza", dijo a Citynoticias (89.3 FM en Guayaquil).
Pinoargote señaló que ellos trabajan con la comunidad "para que esté viva cívicamente, participe activamente en un proceso que busca mejores días para la peninsulares, pero ya es cuestión de los políticos que se sensibilicen de un pueblo que pide mejores días".
Aún así, lejos de la reacción de los peninsulares, confía en que la última palabra, si el Legislativo rechaza el proyecto, es de la Asamblea Nacional Constituyente, pues está esperanzado en las palabras del Jefe de Estado, Rafael Correa, quien prometió la provincialización.