El Gobierno de Ecuador dijo este martes que incurrió en un error al atribuir una deuda de $ 87,3 millones a la petrolera española Repsol-YPF, por la parte estatal de los ingresos extraordinarios que entregan las compañías al Estado por los altos precios del crudo.
El monto atribuido erróneamente a Repsol-YPF era parte de una deuda global de $ 317,4 millones que el país reclamó el lunes a petroleras extranjeras, apoyado en una ley que ordena desde el 2006 a las compañías entregar "al menos" el 50 por ciento de las rentas por los altos precios del crudo.
"Repsol ha cumplido las obligaciones del pago", dijo a periodistas el ministro de Minas y Petróleo, Galo Chiriboga, quien atribuyó el error a un problema en el registro de la información.
La petrolera estatal Petroecuador, que actúa como contraparte del país en las relaciones con las compañías, advirtió en un comunicado de que las empresas que no cumplan con el pago hasta el 31 de octubre enfrentarían "acciones legales".
Las acciones podrían incluir dejar sin efecto sus contratos de exploración y explotación.
La advertencia se produjo en un momento tenso en las relaciones entre las partes por la decisión del presidente Rafael Correa de aumentar, a partir de este mes, del 50 al 99 % la porción gubernamental en las rentas generadas por las elevadas cotizaciones del petróleo.
Ecuador espera recibir unos 700 millones de dólares este año de las petroleras que operan en su región amazónica, de acuerdo al decreto vigente hasta la modificación anunciada por Correa, uno de los presidentes más populares de la historia de la inestable nación andina.
Las arcas fiscales recibirían unos 1.400 millones de dólares el próximo año con las nuevas reglas, que han molestado a las compañías, algunas de las cuales han afirmado que sus negocios se han vuelto inviables tras la resolución de Correa.
Las petroleras foráneas extraen unos 250.000 barriles de los campos amazónicos de Ecuador, que tiene en el crudo a su principal producto de exportación.