Mi Treo murió. Sucedió aproximadamente siete meses después de que compré el teléfono inteligente Treo 700p, y no puedo decir que no lo vi venir.
Quizá los Treos eran aparatos malísimos o quizá fui un tonto en suponer que sólo porque Palm alguna vez había fabricado productos fabulosos, aún seguía haciéndolo.
Entonces murió mi Treo. Vale la pena señalar algo que nadie jamás se molesta en decirnos a los tecnológicamente analfabetos. Es difícil hacer un buen teléfono inteligente: tan difícil, de hecho, que todavía nadie lo ha hecho enteramente bien.
Los BlackBerry son estupendos en cuanto al correo electrónico, pero el teléfono apenas es pasable y sus habilidades de Internet no son muy buenas en absoluto. El Motorola Q se bloquea casi tan seguido como el Treo. El iPhone de Apple es fabuloso para la música y los medios, aunque pésimo para el email y la telefonía.
Parte de la razón tiene que ver con lo que se llama el “factor forma”. Por razones de marketing, todo el mundo trata de atiborrar todas esas funciones complicadas en cajas cada vez más elegantes y cada vez más delgadas, mientras que también añade una duración de batería más prolongada, y así sucesivamente.
De manera invariable, los diseñadores de teléfonos inteligentes tienen que hacer sacrificios, lo que significa que algunas funciones no trabajan bien.
Otra razón más es que, con la posible excepción de la navaja del ejército suizo, los productos que combinan funciones tienden a decepcionar. “Allí tiene el horno tostador”, dijo Larry Keeley, presidente de la firma de diseño industrial Doblin Inc.. “Trata de ser un horno y un tostador, pero es un producto poco satisfactorio.
Uno preferiría tener un tostador maravilloso”. Es por eso que muchos empresarios, en especial, usan el BlackBerry para el email, pero todavía tienen un teléfono celular aparte para las llamadas telefónicas.
Finalmente, existe la cuestión del legado de una compañía. Todas las compañías importantes de teléfonos inteligentes abordan al aparato desde un punto de partida diferente.
Motorola tiene sus raíces en los celulares; no es sorpresa, entonces, que eso sea lo que funciona mejor en el Motorola Q. Apple tiene el iPod y la computación en su legado, así que se desempeña muy bien en la música y los medios. Black- Berry comenzó como una compañía de correo electrónico móvil, por lo que en ello es mejor que los demás.
El legado de Palm es que prácticamente inventó el aparato de mano, con su Palm Pilot original, y allí yace tanto la raíz de los problemas de la compañía como la explicación de qué es lo que la mantiene a flote hoy. Por un lado, aunque usted no lo crea, la compañía aún usa el mismo sistema operativo que empleó cuando produjo la Palm Pilot, que no tenía Internet, ni correo electrónico ni teléfono.
Uno no puede simplemente amontonarle nuevas funciones a un sistema operativo obsoleto. Cuando indagué entre conocedores de tecnología, el consenso general era que Palm había estado tan al frente del negocio de los productos portátiles que quedó atrapada por su propio éxito, y en el proceso, se había vuelto arrogante. Y ahora paga el precio.
Por otro lado, eso es lo que mantiene a Palm a flote, ya que gente sigue comprándolo.
Es un ejemplo del poder de la marca.