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Edición del DOMINGO 21 de Octubre del 2007 EL UNIVERSO inicio e-mail
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Cirugía metabólica
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Los pacientes con diabetes mellitus pueden controlar o mejorar su enfermedad con un procedimiento quirúrgico.

Como consecuencia de la cirugía bariátrica, que sirve para  reducir la capacidad del estómago o la extensión del intestino delgado destinada a la absorción de los alimentos y provocar que las personas obesas pierdan peso, científicos hicieron un descubrimiento para la diabetes.

Uno de ellos fue el estadounidense Walter Pories, quien publicó,  a finales de los 90, en la revista Annals of surgery (Anales de cirugía) un artículo llamado ‘Quién lo habría pensado al operar para una enfermedad, ¿estaremos curando otra?’ llamando la atención del mundo.

Posteriormente el doctor romano Francesco Rubino, quien trabajaba con ratones y luego con pacientes, publicó en la misma revista en el 2004 el texto ‘Efectos de la exclusión duodeno yeyunal en un modelo animal no obeso para tratar la diabetes tipo 2’, una nueva perspectiva para una vieja enfermedad.

Ambos, entre otros científicos, notaron que los pacientes obesos con diabetes mellitus o tipo 2 (azúcar en la sangre) casi inmediatamente después de la intervención se curaban de esta, es decir, no comenzaban a bajar de peso y su enfermedad mejoraba en 18% de los casos y el resto se curaba en 82%.

Según el cirujano digestivo Jorge Carvajal Andrade, en marzo de este año, el doctor Rubino convocó a 149 especialistas de todo el mundo al DSS  (Diabates Surgery Summit) que en español se denomina ‘Cumbre para la cirugía de la diabetes’.  De todos los asistentes solo 42 eran cirujanos, el resto endocrinólogos,  diabetólogos, bioquímicos y farmacólogos, etcétera.

“Después de analizar detalles de todo tipo y alcance, se tomó una votación en la que más del 80% de los asistentes escogieron realizar una técnica llamada ‘incrética’ (cirugía para la diabetes) por el fenómeno hormonal que provoca en el intestino y el páncreas. También se lo conoce como eje neuroentérico y en la mayoría de lugares del mundo se denomina metabólica”, agrega Carvajal.

¿En qué consiste?
La cirugía metabólica o incrética busca acercar tempranamente los nutrientes a partir del estómago directo a las porciones terminales del intestino delgado (bypass). De esta forma, agrega Carvajal, provocar una intensa salida de hormonas (enteroglucagones GLP-1 y GIP) que van actuar en el páncreas y en los centros nerviosos que controlan la energía (glucosa).

El páncreas es una glándula situada en el abdomen, entre el estómago y la columna vertebral, encargado de fabricar insulina y otras hormonas, que llegan al flujo sanguíneo y circulan por todo el organismo con el objetivo de emplear o acumular para más adelante la energía procedente de los alimentos.

Además, segrega jugos pancreáticos, que contienen enzimas necesarias para digerir la comida.

Según el cirujano digestivo Silvio Mosquera Peña la cirugía metabólica se la puede hacer mediante tres técnicas que se conocen como Y de Roux o bypass, en transposiciones de un asa de intestino delgado (íleon) o resecando el epiplón mayor con una parte de intestino delgado (yeyuno).

“La más utilizada es la Y de Roux o bypass, porque se salta totalmente al páncreas y están en estudio las otras dos técnicas”, agrega Carvajal, quien dice que los antidiabéticos modernos, que son medicamentos para bloquear la enzima que desactiva el GLP-1 para prolongar su efecto, es en muchos casos lo que se consigue con la cirugía metabólica.

Lo más difícil
Para Carvajal lo más difícil es seleccionar a los pacientes ya que siendo un método novísimo no existe mayor experiencia en ningún lugar del mundo al cual referirse y, por supuesto, todo inicio genera recelo hasta en los colegas.

Además, en los pacientes con diabetes tipo 1 no se indica la cirugía ya que las células del páncreas en estos casos están “autodestruidas” así como en diabéticos con sufrimiento renal o coronario.

“En cuanto a los riesgos de la cirugía, que dura aproximadamente dos horas y media y es realizada mediante anestesia general, dice Mosquera, son valorados de acuerdo a la escala que la Sociedad Americana de Anestesiología, y como en toda intervención lo importante es estar preparados para el evento si se presenta. (S.M)


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