Gustavo von Buchwald, ex ministro juez de la primera sala de lo penal de la Corte Superior de Guayaquil, considera que la derogatoria de la detención en firme lo único que logra es que queden en la impunidad muchos de los delitos cometidos.
En diálogo con Citynoticias (89.3 FM en Guayaquil) explicó que muchos de los detenidos que salen en libertad no terminan con el proceso, pero los jueces y tribunales no tienen una norma legal que obligue a los transgresores a regresar para ser sentenciados y por lo tanto muchos delitos quedarán en la impunidad.
Incluso afirmó que la medida adoptada por el Congreso Nacional, con la ley interpretativa al artítulo 169 del Código de Procedimiento Penal, es una situación que tendrán que acoger "el hecho de que los presos no han ido (a las audiencias de juzgamiento) porque no les ha dado la gana, porque han estado en huelga, en paro, ellos son los dueños de las cárceles y van cuando quieren".
Von Buchwald aclaró que cuando se dictó en 1998 la disposición de la caducidad de la prisión preventiva, el estado la dio teóricamente pero no adecuó el sistema judicial, ni la fiscalía para poder soportar y despachar los asuntos dentro de esos términos que ellos estaban dando.
Aseguró que de hecho, la delincuencia en el país "está subiendo y va a seguir subiendo". Enfatizó que hay dos hechos fundamentales por los que sube la delincuencia, según su experiencia en los casos en los que ha trabajado, "el 80% al 90% de los casos penales están relacionados con droga y alcoholismo".
"El procedimiento penal que tiene vacíos, lagunas, cosas incoherentes que dan facilidades para que los procesos a través de argucias legales o del proceso mismo demoren más de lo que deberían demorar", situaciones que se suman al volumen del trabajo", agregó.
A este respecto, indicó que cuando se hizo la especialización de las salas penales, en el año 2004, "desde ese momento todas las salas de Guayaquil tuvieron 2.500 casos atrasados y entran de 1.000 a 1.200 casos por año, entonces cada sala tiene en este momento 2.000 casos atrasados".
Finalmente, aseguró que como consecuencia, el problema es gravísmo y "mientras no se dé a la fiscalía, policía y poder judicial los medios, para poder ejecutar de manera rápida los procesos, habrá impunidad para largo".