El amor divino une cada corazón, bendiciendo el planeta con paz.
Paz mundial
El amor de Dios reside en los corazones de todas las personas. Con corazones unidos, avivamos el poder del amor en todo el planeta, bendiciendo todas las naciones.
Nuestro deseo de paz, igualdad y justicia en el mundo mana de nuestros corazones gracias a nuestra esencia divina. Mantenemos una visión del amor de Dios bendiciendo e inspirando a los líderes y ciudadanos en todas partes, haciendo surgir armonía.
Dondequiera que estemos en el mundo, contribuimos con la paz global al expresar compasión con cada pensamiento, palabra y acción. Gracias al espíritu de amor que une nuestros corazones, bendecimos el planeta con paz.
-Salmo 57:9-10
“Te alabaré entre los pueblos, Señor; cantaré de ti entre las naciones, porque grande es hasta los cielos tu misericordia y hasta las nubes tu verdad”.