Un proyecto de ley que hubiese dado a hijos de inmigrantes ilegales una vía para acceder a la legalidad, no fue aprobado el miércoles en el Senado, sellando posiblemente toda medida importante en materia de inmigració para lo que resta del año.
Los partidarios del proyecto necesitaban 60 votos para conseguir su aprobación. Pero la votación final fue de 52-44.
El proyecto hubiese permitido avanzar hacia un status legal a inmigrantes ilegales que proyectasen asistir a instituciones educacionales o alistarse en las fuerzas armadas, y que llegaron a Estados Unidos con sus familias antes de los 16 años de edad.
El proyecto era parte de un amplio plan de reforma de las leyes inmigratorias. La reforma tiene como propósito permitir la eventual legalización de 12 millones de indocumentados, y de fortalecer la vigilancia en la frontera con México.
El proyecto en su conjunto fracasó en el Senado en junio. Pero los partidarios de la porción del proyecto relacionado con hijos de inmigrantes ilegales intentaron su aprobación independiente.
Los niños no deben ser castigados por las acciones emprendidas por sus padres, dijo el demócrata Harry Reid, líder de la mayoría en el Senado.
¿Qué crimen cometieron esos niños? Preguntó a su vez el senador Dick Durbin, quien ocupa el segundo lugar en la jerarquía demócrata en la Cámara Alta. El crimen que cometieron fue acatar las órdenes de sus padres y seguirlos a este país.
Pero republicanos que se opusieron al proyecto dijeron que era el primer paso hacia la amnistía, que el Senado rechazó en junio. No creo que haya que recompensar la conducta ilegal, dijo el senador Mitch McConnell, líder de la minoría republicana en el Senado.
El tema de la inmigración ilegal ha encendido las pasiones en ambos partidos. El martes, el representante republicano Tom Tancredo pidió que el servicio de inmigración y naturalización allanara el sitio donde Durbin iba a realizar una conferencia de prensa en defensa del proyecto de ley. Tancredo, quien se opone a toda medida que pueda favorecer a los inmigrantes ilegales, dijo que sospechaba que en la conferencia de prensa convocada por Durbin podía haber indocumentados.
Durbin informó luego que ningún funcionario de inmigración apareció en la sala de conferencias. De todas maneras, añadió, tampoco había inmigrantes ilegales en el recinto.