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Baberos para el niño Busque entre sus retazos los pedazos de tela propios para baberos y hágale a su niño una buena dotación de ellos. Es tan sencillo confeccionarlos. Córtelos de 30x30 centímetros, o si prefiere un poco más largos solo tendrá que sacar un semicírculo en su parte superior para ajustarlos al cuello del niño, ya sea con un broche o cintas y ponerles bies alrededor. Esto es más fácil que dobladillarlos, como usted los puede hacer del tamaño que le convenga, resultan más práctico que los que se adquieren hechos, pues cubren mucho más la ropa del pequeño.
Aprovechando una herradura con imán No tire esa vieja herradura que anda rodando por ahí. Límpiela totalmente y sáquele un buen provecho, pues resulta muy útil para sacar los objetos de metal de los lugares difíciles y para recoger los alfileres y las agujas que se han caído al suelo.
Donas calientes Si le han sobrado donas de las que compró para la merienda y le gustan bien calientes, envuélvalas en papel de aluminio y póngalas en su sartén eléctrica. Arregle los controles a 325°C, póngales la tapa y déjelas calentar por aproximadamente 10 minutos, o un poco más si quiere que se les forme la corteza de abajo.
Una idea para viajeras Al llegar al hotel desempaque inmediatamente sus maletas y cuelgue las prendas de vestir en ganchos, luego utilice la secadora portátil de cabello para quitarles todas las arrugas.
¿Va a rebanar fresas? Utilice para esta labor un rebanador de huevo cocido y obtendrá rebanadas uniformes rápidamente sin mayores molestias y en poco tiempo. |