Al día siguiente de que se enteró de que compartiría el Premio Nobel de la Paz de 2007, Al Gore tomó el podio en una conferencia, en Phoenix, Arizona, y pronunció un apasionado discurso. Pero nunca hizo mención del galardón que acababa de recibir o de su campaña contra el calentamiento global. En lugar de ello, buscaba despertar interés publicitario en su proyecto de medios, Current TV.
Desde que inició sus transmisiones, hace dos años, Current ha buscado revolucionar el lenguaje y la estructura de costos de la televisión, al animar a su público a proporcionar contenido e incluso publicidad.
Ha captado mucha atención, principalmente debido a la participación de Gore, presidente del directorio y principal promotor de la cadena, quien ha sido clave para ultimar acuerdos de distribución de Current TV por cable.
Pero no se sabe a ciencia cierta si Current realmente tiene público. Mediciones precisas resultan imposibles porque la cadena elige no someterse al monitoreo de Nielsen Media Research, la compañía de ratings televisivos.
El contenido generado por el público está en el corazón del modelo de negocios de Current y, en ese aspecto, difiere de todas las demás cadenas de televisión.
Nada de dramas o de documentales de una hora de duración; de hecho, no hay guía de programación en el sentido convencional.
Cada segmento es conocido como un pod, y éstos son transmitidos de forma aparentemente aleatoria, por lo que un video sobre los surfistas en California podría aparecer después de un reporte en torno a la violencia perpetrada en Mogadiscio, Somalia. Algunos pods duran apenas un minuto; otros, doce.
“Hemos edificado un negocio”, declaró Joel Hyatt, presidente ejecutivo de Current, “y ahora tenemos que crear un fenómeno en torno a él”.
Current está actualmente disponible en 41 millones de hogares estadounidenses y once millones más en Gran Bretaña e Irlanda.
El modelo de negocios se basa, en parte, en contenido relativamente barato.
Por su labor, los productores de pods transmitidos reciben una cantidad, pactada de antemano, que puede alcanzar varios cientos de dólares.
Pese al énfasis que pone en el contenido generado por los televidentes, Current aún se encarga de producir dos terceras partes de su material. Los empleados de la cadena, cuya sede se encuentra en San Francisco, producen contenido sobre temas tan diversos como los cabezas rapadas nazis y la extinción de los delfines de agua dulce en China.
Los televidentes también son animados a crear también los comerciales transmitidos por la cadena. En la conferencia que ofreció en Phoenix, Gore le mostró al público cuatro ejemplos de lo que llamó V-Cams (siglas en inglés de mensajes publicitarios creados por televidentes).
Tras transmitir un comercial creado para la marca Sony, Gore exclamó orgullosamente: “El joven que lo hizo tiene 19 años”.
Agregó que cuando Current TV acepta un V-Cam, su creador recibe mil dólares.
El sitio en Internet de Current, que anteriormente existía únicamente para incitar al público a mandar sus videos, fue reorganizado el mes pasado con nuevas características de redes sociales. Los televidentes pueden ahora ver un pod en televisión, “subir” una respuesta en texto o video a Current.com y, potencialmente, ver dicha respuesta transmitida por televisión poco después.
El sitio sirve como más que una plataforma de promoción de la cadena. Un equipo de productores-editores actualmente prepara contenido destinado a múltiples plataformas.
Joanna Drake Earl, presidenta de nuevos medios de Current, expresó: “Nuestra meta nunca fue conformarnos con ser una simple cadena televisiva”.