Honro la presencia de Dios en todos al ser amoroso, sabio y compasivo.
Unánimes
En todo grupo u organización, hay gente de personalidades y talentos diferentes.
Mas cuando miramos más allá de esas cualidades personales, vemos cualidades divinas en el corazón de cada persona. La presencia de Dios mora en cada persona como amor, sabiduría y compasión. Según reconocemos estas cualidades en todos, colaboramos unos con otros con más armonía.
Con espíritu afable, escogemos valorar la contribución de cada persona y resolver diferencias con paz y respeto. Al honrar la presencia de Dios en otras personas y en nosotros mismos, trabajamos con más eficiencia y logramos nuestras metas con más rapidez. Disfrutamos de nuestro éxito como equipo.
–Romanos 15:5-6
“Y el Dios de la paciencia y de la consolación os dé entre vosotros un mismo sentir según Cristo Jesús, para que unánimes, a una voz, glorifiquéis al Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo”.