Miles de personas abandonaron sus casas en el este de las Filipinas en momentos en que un tifón atravesó este jueves por una región que fue devastada el año pasado por inundaciones y deslizamientos de lodo volcánico que mataron a más de 1.000 personas, indicaron las autoridades.
El tifón Mitag avanzaba con ráfagas de viento de hasta 142 kilómetros por hora y se dirigía hacia el oeste por el Mar de Filipinas y se espera que toque tierra durante el fin de semana, informó el meteorólogo principal del gobierno, Nathaniel Cruz.
Las autoridades encargadas en situaciones de desastre indicaron que aproximadamente 50.000 personas huyeron o fueron evacuadas a albergues temporales tanto al interior como alrededor de las provincias de Camarines Sur, Albay y Sorsogon, en el extremo sur de la isla de Luzón, la principal del archipiélago filipino.
En tanto, en Vietnam, las autoridades se preparaban para evacuar a medio millón de personas en momentos en que otro tifón se encaminaba hacia la costa sur del país.
El tifón Hagibis, con ráfagas de viento sostenido máximas de 134 kilómetros por hora, probablemente entrará a tierra en Vietnam durante el fin de semana, indicó un funcionario.
Hagibis se ubicaba el jueves a unos 603 kilómetros (375 millas) al este de Ciudad Ho Chi Minh y ya ha provocado la muerte de 13 personas en las Filipinas, entre ellas siete que murieron sepultadas por derrumbes de lodo en la provincia de Surigao del Norte.
La presidenta de Filipinas, Gloria Macapagal Arroyo, preocupada de que pueda ocurrir una repetición del desastre del año pasado, ordenó la evacuación masiva de las personas que residen en la zona proyectada de paso del huracán y recortó una visita a Singapur, donde asistía a una cumbre asiática.