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| El difícil sendero de llegar a Tennessee Williams |
| Un tranvía llamado Deseo |
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| Jackson Peralta es el rudo Stanley Kowalski; Carla Tacle en el papel de Stella Kowalski, hermana de Blanche Dubois. | | |
| Reconocida como una de las mejores obras escritas en Estados Unidos, será presentada el viernes 30 de noviembre en el Teatro Fedenador.
Un desafío. Eso es para todos los involucrados en esta producción teatral llevar a buen destino la gran obra del escritor estadounidense Thomas Lanier Williams III, famoso como Tennessee Williams.
La idea de la puesta en escena local es del guayaquileño Andrés Massuh (25), director y productor de Círculo Teatral. Él relata que siempre anheló trabajar con Un tranvía llamado Deseo, una obra clásica y bien distinta a lo que se ha venido haciendo en el teatro últimamente, inundado más con comedias y trabajos contemporáneos.
Montado en el proyecto desde hace un año en el que ha invertido una buena cantidad de dólares, define esta obra como compleja y complicada; para la gente que hace y conoce de teatro esta es una obra imprescindible que, según él, no se ha realizado en nuestro medio, por eso la considera perfecta para los que componen su elenco.
Massuh solo ha visto la película tres veces porque no desea causar ningún conflicto con sus actores, ellos tienen que aportar su propia interpretación. “Hay que recordar que Marlon Brando es único”, reconoce.
Todos los involucrados en esta aventura tienen bastante claro que atreverse con un trabajo de Tennessee Williams representa introducirse en un mundo dominado por la emoción y exigentes contrastes psicológicos. Esto es todavía mucho más evidente en Un tranvía llamado Deseo, por la que Williams recibió el premio Pulitzer en 1948.
Calificada por la crítica mundial especializada como la mejor obra de teatro escrita en los Estados Unidos, una obra maestra de la dramaturgia occidental y difícil reto para cualquier compañía teatral que se atreva a ponerla en escena, asumiendo que inevitablemente será comparada con otros montajes de teatro y de cine.
Ganó cuatro premios Oscar Llevada al cine en 1951 por el director de origen griego Elia Kazan y protagonizada por Vivien Leigh y Marlon Brando, obtuvo ocho nominaciones al premio Oscar y se quedó con cuatro.
La imagen perdida y asustada de Blanche Dubois (Vivien Leigh) envuelta en una masa de humo pronunciando las palabras “Me dijeron que tome un tranvía llamado Deseo, y de ahí otro llamado Cementerio hasta Eliseo”, pertenece a la historia del cine.
Esta es, sobre todo, una obra de teatro inundada de diálogos precisos, algunos bastante poéticos y situaciones límites donde la carga actoral recae sobre la ganadora del Oscar, Vivien Leigh. La actuación de Marlon Brando como Stanley Kowalski lo introdujo en el mundo de las estrellas de Hollywood. Karl Malden (Harold Mitchell) y Kim Hunter (Stella Kowalski) también ganaron premios.
Andrés Massuh reconoce que estudió cine en la San Francisco de Quito. Entró al mundo del teatro como actor seis años atrás y también ha trabajado en producción. Empezó en Arte América con Alejandro Pinto y luego realizó obras independientes para algunos colegios en Guayaquil.
Acepta que no ha dirigido antes una obra tan importante. Es claro en precisar que no ha alterado la creación de Williams, pero no sabe cómo la recibirán los espectadores y qué pasará con ella, sin embargo, piensa que el trabajo de dirección se va a ver reflejado positivamente en el montaje.
Temores y elenco Massuh acepta tener sus temores frente al monstruo que inventó Tennessee Williams, pero piensa que más dudas tienen las otras personas del medio teatral por saber cómo van a salir librados de esta aventura. No puede decir si está será la obra más importante o la más maravillosa que presentarán, de lo que sí está seguro es que van a entregar un producto que vale la pena observar.
Su creencia se basa en el duro trabajo que están realizando los diez actores que intervienen en la puesta en escena. Los principales son Penélope Lauret, Jackson Peralta, Carla Tacle, Azucena Mora, Gaster Roditi y Eduardo Hurtado. Ellos han tratado de cuidar los detalles y para esto se han tomado casi ocho meses. La obra se iba a estrenar inicialmente en julio, pero conscientes de que les faltaba pulir la actuación decidieron posponer su presentación para este viernes 30 de noviembre.
El director confía en el elenco elegido y está bastante contento con el trabajo actoral. Precisa que no son los personajes de la película. “Los espectadores que vengan con la idea de ver lo mismo que en la cinta están equivocados, lo que se presentará es la mejor interpretación de los actores escogidos, no la película”, dice Massú.
Por el personaje de Stella Kowalski (Carla Tacle) pasaron cuatro actrices. Con Penélope Lauret (Blanche Dubois) hicieron pruebas y todo funcionó; Jackson Peralta siempre fue una de las opciones por el perfil físico y rudo de Stanley Kowalski. No cree que haya tenido posibilidades de encontrar un elenco mejor que el que dispone.
Penélope Lauret ya trabajó con Massuh en un cortometraje. Considera que la mayor dificultad de Un tranvía... es la de ser un fuerte drama psicológico donde hay que manejar muchas emociones y transiciones. Aquí se retratan temas con muchos matices y cambios emocionales. Su papel es el de una mujer bipolar sitiada por las experiencias que ha sufrido. Reconoce que Blanche es un personaje muy interesante para cualquier actriz por todo lo que arriesga. Para ella lo primordial es el trabajo y atreverse con cosas importantes como esta obra.
Habrá que mirarla y escucharla en el papel de Blanche Dubois cuando dice: “Entonces la luz que había iluminado el mundo se volvió a apagar y jamás ha existido otra luz más fuerte que este farol”. (F.S)
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