Lola es hincha del equipo de fútbol Sevilla. Blanca, del Betis. El ying y el yang. Dos mujeres opuestas, que se complementan. Porque comparten mucho: ambas son rubias y sevillanas; iniciaron una vida profesional, la una estudió traducción, la otra se enamoró de África filmando documentales; se casaron y tuvieron hijos, tres cada una; pero sobre todas las cosas, les apasiona cantar y bailar.
Lola González y Blanca Parejo se conocen desde que eran niñas. Y con la revisión que han hecho de los diez éxitos de los años setenta con los que disfrutaron, y mucho, en sus discotequeros bailes adolescentes, han incorporado, bajo esos mismos patrones rítmicos, los sones rumberos que llevan en la sangre. Les dan a esos covers de aquella recordada época un toquecillo flamenco. Tanto gustaron que, en Europa, la primera semana vendieron 20.000 copias y sus videos han recibido en solo unas semanas 40.000 visitas.
I love to love, su primer single, You are the one that I want, de Grease, o Dancing Queen, de ABBA “siempre las hemos tocado por palmas y se pueden bailar de las dos formas”, asegura Blanca, en una entrevista.
“El disco está gustando mucho a los pequeños y a nosotras nos gustaría que se oyera mientras uno está de juerga, con copitas... La fiesta nos gusta mucho. “Es un disco muy positivo, para cantar, bailar, divertirse y olvidar los problemas. Es muy terapéutico”, afirma Blanca.
Staying alive, de Fiebre del sábado por la noche, I will survive, de Gloria Gaynor, o It’s raining men, de The Weather Girls son parte de su disco Seguimos vivas, cuyo título no tiene nada que ver con la edad y sus vidas familiares, sino con las ganas de divertirse, de buena onda.
Es difícil resistir su música sin moverse; Las Seventies son melodías, disco y rumba flamenca. Dos estilos muy diferentes, que se complementan, porque comparten idéntico compás, la misma alegría y un fin común: la fiesta.